sábado, 9 de noviembre de 2019

Cómo recoger nuestras propias semilas de orégano.

CÓMO RECOGER NUESTRAS PROPIAS SEMILLAS DE ORÉGANO






     Querid@s compañer@s y amig@s; siguiendo con las entradas de cómo recoger nuestras propias semillas, y dado que compruebo en mis siembras en semilleros que las que adquiero en tiendas o en la web, no todas pero si algunas, no me germinan bien, o simplemente no germinan, me ratifico en mi convicción de que tenemos que procurárnoslas nosotr@s mism@s o de algún amig@ de confianza.

Las semillas para que sean viables durante algunos años, hay que recolectarlas en el momento óptimo de maduración del fruto, pero igual de importante es conservarlas en las mejores condiciones de humedad y temperatura, cosa que si os fijáis en algunas tiendas de venta de material agrícola, no se lleva a cabo, terminando por no servir para nada, haciéndonos perder dinero y tiempo.

Bueno, en esta ocasión quiero animaros a recoger semillas de vuestras plantas de orégano, que si al igual que yo lo tenéis de buena calidad, aromático y de procedencia ecológica, pues mejor todavía el reproducirlo y multiplicarlo; y si lo pasáis luego a los amig@s, la tarea será perfecta.

En primer lugar tenemos que cuidar bien a nuestras plantas de orégano, para que se mantengan sanas y fuertes, y nunca reproducir plantas enfermas y débiles. Para ello deberemos tenerlo en exposición soleada, como buena planta mediterránea que es, en un suelo franco-arenoso al que le iremos agregando materia orgánica un par de veces al año, y tener cuidado con los riegos para no pasarnos y matarlo, es mejor poco y en varios días que mucha agua de una vez; de esta forma lo tendremos siempre en buen estado y con matas frondosas.

Sobre el mes de junio (hemisferio norte) comenzarán a abrir las preciosas flores blancas-rosadas de nuestras plantas, pero no será hasta primeros del mes de octubre cuando empiecen a madurar las semillas, y los pétalos de las flores se vuelvan de color pardo oscuro, momento en el que comenzaremos a cortar las inflorescencias y las pondremos extendidas a secar a la sombra y en interior para que el viento no las arrastre, donde pasaran varias semanas hasta que los pétalos queden secos y se trituren con las manos.

Ayudados con una zaranda con red muy tupida, iremos echando dentro las inflorescencias, lo más picada posible con los dedos, y cerniéndolas para que las pequeñísimas semillas caigan abajo sobre una bandeja. Cerniremos bien y varias veces hasta que dejen de caer semillas, porque quedan retenidas entre las flores secas.

Una vez que terminemos de recoger las semillas, las meteremos en bolsitas de plástico o algún tarrito hermético donde apuntaremos el contenido y fecha de recogida, y las guardaremos en algún lugar sin luz y que esté muy fresco, así nuestras semillitas de orégano serán viables durante varios años.


Bueno amig@s, espero que esta entrada os sirva para recoger y disponer de semillas de orégano para plantarlas en vuestros huertos o macetas, regalarlas o intercambiarlas con amig@s, porque no hay mayor placer que ver germinar esas minúsculas semillas que con tanto cariño hemos recogido de nuestro orégano y con nuestras propias manos.

Un abrazo a tod@s y hasta pronto.

🍀🍀🍀🍀  🐞  🍁🍁🍁🍁

martes, 29 de octubre de 2019

La mostaza blanca

LA MOSTAZA BLANCA






     Hola de nuevo amig@s y compañer@s, en esta entrada quiero enseñaros una planta que podemos encontrar asilvestrada en algunos lugares cubriendo el terreno con sus flores amarillas, sin reparar en los beneficios que nos puede aportar el tenerlas en nuestro huerto. Es la mostaza blanca, cuyo nombre científico es  "Sinapis alba L.", de la que existen 3 subespecies, que son alba, dissecta y mairei.

Conocida desde antiguo, pues tenemos referencias del Nuevo Testamento (Evangelio de San Mateo) donde se habla de ella en "la parábola del grano de mostaza" de Jesús: "El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerto; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece  es la más alta que las plantas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y vienen los pájaros a anidar en sus ramas"

Esta planta es de la familia de las Brassicas, como la col, coliflor o brócoli, y cultivada por sus semillas en el centro-norte de Europa, siendo la subespecie "mairei", vulgarmente conocida como jaramago, la que podemos encontrar en cunetas de carreteras y junto a caminos, en campos incultos, etc., de nuestro país.  Puede llegar a medir algo más de 80 cm. y sus flores son de color amarillo, atrayendo éstas a los insectos polinizadores, que es un valor añadido a las demás propiedades beneficiosas que posee para nuestros huertos.

Es anual y de muy rápido crecimiento, aguanta algo la falta de agua y las bajas temperaturas, y durante su desarrollo extrae de la parte profunda del suelo minerales que fija en sus partes aéreas y que al cortarla e incorporarla al suelo vuelven a la parte superficial. Esta planta la podemos sembrar después del verano para proteger y abonar la tierra durante el otoño-invierno, o también podemos sembrarla a principios de primavera. Para ello, sólo hay que menear un poco la tierra y esparcir las semillas a boleo, pasando el rastrillo para enterrarlas un poco y listo. Si no llueve, tendremos que regar, y al cabo de unos días comenzarán a salir las pequeñas plantitas. En unos 5 meses (dependiendo del clima local) comenzará a florecer, momento que ya empezaremos a segarlas, antes de que produzcan semillas.
Si lo que queremos es recolectar sus semillas maduras habrá que esperar a finales de mayo o junio, cuando la planta está seca, así podremos recogerlas para emplearlas en cocina o para utilizarlas en nuevas siembras; pero hay que tener cuidado que si se multiplica descontroladamente puede llevar a ser una mala hierba.
Los enemigos de esta planta son, en primer lugar los pájaros y hormigas que se comen las semillas; cuando son pequeñas las pulguillas pueden agujerear las hojas y cuando son más grandes las roerán los conejos; siendo en la floración cuando las atacarán los pulgones grises principalmente.

Se tiene constancia que en cocina, esta planta fue utilizada por los antiguos griegos y romanos, que machacaban las semillas y la mezclaban con mosto para darle un toque picante (de ahí su nombre "mosto ardiente"); también la utilizaban mucho en sus platos para condimentarlos carnes y pescados, producir aceite, forraje, etc.; pero fue en la Edad Media cuando más se utilizó para condimentar las carnes, disimulando el mal aspecto u olor que tenían, también en la elaboración de embutidos, etc., siendo en la zona francesa de Borgoña donde se elaboró una famosa salsa, que ha llegado hasta nuestros días, representada principalmente por la "Mostaza de Dijon", que se elabora con los granos molidos de la mostaza amasado con agraz, mezcla de vinagre, agua y sal. 
También se consumen las hojas frescas en ensaladas o como una verdura más.

En medicina, desde la antigüedad, griegos y romanos la utilizaron como cataplasma para curar bronquitis y otras afecciones pulmonares, así como dolores, contra picadura de escorpión, dolor de muelas, amigdalitis, aumento de memoria, etc.
Además es aperitiva (estimula el apetito), antioxidante, posee mucho hierro y selenio, así como vitaminas B12 y C, y facilita la digestión.

En nuestros huertos, la siembra de la mostaza blanca abonará la tierra, la dejará suelta y esponjosa, pero sobre todo nos ayudará en la eliminación de nematodos y otros organismos patógenos del suelo.
Para utilizar esta planta como abono verde, la sembraremos y esperamos a que tenga una altura buena, pero como dijimos arriba, antes de que forme las semillas, para evitar que las suelten en el terreno y se reproduzca de forma incontrolada; las cortaremos y dejaremos unos cinco días en el suelo antes de enterrarlas, así tendremos una buena cantidad de biomasa que enriquecerá el suelo del huerto. Desde que la incorporamos al suelo deben pasar unas 6 semanas para que se descomponga y poder  utilizarlo para sembrar. También podemos segarla y utilizarla como cobertura o acolchado en algún cultivo, o incorporarla a la pila de compost y así enriquecerlo. 

Aparte de la utilización de esta planta como abono verde, se emplea para preservar el suelo durante el invierno, manteniéndolo cubierto y protegido del impacto de las lluvias y el arrastre de la tierra por el agua, sombreado y húmedo, removido y aireado por sus raíces, y no dejando crecer bien las malas hierbas.

También, según informes de investigaciones agrarias, esta planta, al igual que muchas brassicas, posee cantidades muy importantes de "glucosilonatos", que son compuestos azufrados, y al incorporarlos al terreno dan lugar a sustancias tóxicas para los nematodos y otros insectos, así como para las malas hierbas y patógenos del suelo; por eso se está extendiendo su uso en Andalucía para combatir la verticilosis del olivo, del algodón o del girasol y otras especies vegetales, causada por hongos (Verticilium dahliae y Verticilium albo-atrum), responsables de devastadoras pérdidas en el olivar, y que la siembra de plantas de mostaza blanca está dando buenos resultados en el control y eliminación de estos y otros patógenos del suelo.

Bueno amig@s, el empleo de esta planta es muy beneficioso para nuestros huertos y la agricultura en general, pues nos ayuda a la eliminación de plagas y malas hierbas, evitando así el empleo de venenos y herbicidas, desinfectando el suelo de forma económica y eficaz, a la vez que le incorporamos materia vegetal que se descompondrá en humus y enriquecerá la tierra.


Espero que os sirva esta entrada y hasta pronto compañer@s

🍀🍀🍀🍀  🐇 🐜 🐤  🍀🍀🍀🍀


domingo, 6 de octubre de 2019

Reproducción de la planta de Romero.

REPRODUCCIÓN DEL ROMERO






    Querid@s amig@s. Quiero en esta ocasión hacer un post sobre la reproducción de la planta de romero, una de las más fáciles de realizar de entre todas las aromáticas que podemos cultivar en nuestros huertos, si exceptuamos la albahaca.

Para empezar diré que el romero es un arbusto perenne, aromático, con ramas erectas de color marrón, hojas verdes lineares y flores azules pálidas, algunas blancas o rosas. Requiere climas templados-cálidos para su buen desarrollo, puede vivir en casi cualquier suelo, aunque prefiere los calcáreos, siendo en los más pobres y pedregosos donde desarrolla mayor aroma; y requiere exposición soleada y  pocos riegos.

Esta planta se multiplica por semillas, aunque la forma más fácil y rápida de reproducirla es por esquejes, y en menor medida por división del pie y por acodo.

Si queremos reproducirlas por semillas, deberemos hacer un semillero en primavera. Dejaremos las semillas la noche anterior en remojo, así tardarán menos en germinar y con más posibilidad, aunque tardan en hacerlo; al día siguiente las pondremos en sustrato para semilleros y cubriremos ligeramente. A continuación y con cuidado de no mover las semillas regaremos y pondremos el semillero en un lugar cálido para que así germinen las semillas. Mantendremos siempre el sustrato húmedo hasta que varias semanas después broten las plantitas. Las mantendremos en un lugar soleado y cálido, regando de forma moderada, pasándolas al lugar definitivo una vez que podamos manejarlas.

Para obtener nuevas plantas de forma rápida y que sean igual a la planta madre, el mejor y más rápido sistema es por esquejes directamente en sustrato o primero en agua hasta que echen raíces y luego pasar a tierra.
Para hacer esquejes de romero, cortaremos trozos de planta de unos 15 cm. y los introducimos en sustrato hasta la mitad, directamente en tierra o en una pequeña maceta, regaremos y mantendremos con humedad. No conviene que le de el sol de pleno, sobretodo en épocas calurosas. A las pocas semanas ya tendrá algunas raíces y lo regaremos cada vez menos.

Si optamos por sacarle raíces en agua, pues meteremos los esquejes en un vaso con agua por la mitad, y lo pondremos en un sitio con mucha luz y cálido, pero no al sol directo, y en cuestión de un par de semanas le saldrán raíces blancas. Una vez que veamos que tiene bastantes, lo pasaremos a tierra. El agua del vaso iremos cambiándola de vez en cuando.

También podemos reproducirlo por división del pie. Para ello escarbaremos con cuidado de no partir muchas raíces de una planta ya bien asentada y que tenga varios tallos, la levantamos y la dividimos en varias partes con sus raíces, luego volvemos a plantar cada una en el lugar deseado.
Esta forma es la menos usada en la reproducción del romero, y que podaremos con antelación para que esté bajo en el momento de esta operación y podamos manejarlo mejor.

Acodo de Romero
Por acodo en tierra, simplemente llevaremos un tallo alto de la planta, sin que parta, hasta la tierra y meteremos éste en ella y lo cubriremos; previamente habremos hecho una incisión inclinada a este tallo en la parque que quedará bajo tierra y por donde emitirá las raíces. Es conveniente aguantar el tallo con una clavija o alambre doblado, u otro método, para sujetarlo en la tierra y que no se levante. Pasado unos meses, cortaremos el tallo primario y nos quedará la nueva planta, que podremos sacar y plantar en otro lugar.

Bien amig@s, hasta aquí las formas más comunes de reproducir plantas de romero, aunque sin lugar a dudas la más fácil es cortar esquejes y ponerlos en tierra, y si le sacáis las raíces en agua, pues mejor aún.

Espero que os pueda servir esta entrada para haceros con varias de esta magnífica y aromática planta, que os servirán tanto en cocina como en remedios caseros para aliviar dolencias y malestares, además de atraer insectos polinizadores a vuestros huertos y jardines, sin contar con que nos alegre y recree el alma su sola contemplación.


Hasta pronto y sed felices 

🌿🌿🌿🌿  🐛  🌿🌿🌿🌿


lunes, 16 de septiembre de 2019

Reproducción de vid por estaquilla.

REPRODUCCIÓN DE VID POR ESQUEJE DE SARMIENTO




     ¡¡¡ Hola querid@s amig@s !!!. En la presente entrada vamos a ver una forma de reproducir una vid a través de estaquilla, o lo que es lo mismo, un trozo de sarmiento, que he guardado después de la poda de enero.

Para reproducir una vid hay dos formas que son, por semillas (reproducción sexual) o por estaquillas (reproducción asexual), siendo esta última la más utilizada porque así tendremos una vid que tendrá características idéntica a la madre (un clon). Tengo que decir que la parra que tengo en mi huerto procede de semillas de uva moscatel que mi amigo Manolo Heres me trajo, con una altura de cuatro dedos en un envase de yogur y que el había sacado.

Este pasado mes de enero, le podé a mi hermana una parra que tiene en su parcela, que da unas uvas moscatel muy gordas y dulces, y decidí hacerme con una igual, por lo que escogí de entre los sarmientos podados de unos 80 cm. los más bonitos y sanos, que me traje para mi huerto.

Hay que seleccionar de entre ellos los que más pesan, que tenga el grosor de un lápiz, los que tienen más yemas (si van por pares a la misma altura mejor) y que tengan su color original, pues si están muy claros puede ser señal de que están secos.

Una recomendación que os hago, es que desinfectéis las tijeras de podar con algodón y alcohol antes y durante todo el proceso de corte de sarmientos, así evitaremos transmitir enfermedades. También deciros que podemos emplear algún tipo de enraizante, descartando los químicos si lo que tenemos o queremos es tener un huerto orgánico.

Las estaquillas para sembrar directamente en su lugar definitivo pueden ser largas, metiendo bajo tierra unas ocho yemas y dejando al aire dos, o también, introducir tres yemas en tierra y dos en superficie, todo depende de la forma y costumbre de cada zona. Por ejemplo, antiguos viticultores decían que había que enterrar mucho la estaquilla de sarmiento para cuando llegara el verano, el calor del sol no llegara a las raíces de la nueva vid.

También podemos poner las estaquillas en macetas largas, metiendo tres yemas bajo tierra y dejando dos en superficie. Dejar más de dos yemas fuera puede ser contraproducente porque si todas prosperan y se convierten en sarmientos puede tirar mucho de la reserva de la estaquilla, y sin apenas raíces puede terminar muriendo de agotamiento.

Deciros que las estaquillas de sarmientos hay que plantarlas cuanto antes para que no sequen, eso si no hay riesgo de heladas, o se pueden conservar metidas en agua durante unos días, e incluso semanas. He visto por ahí a un ingeniero decir que hay que meterlas 24 ó 48 horas en agua antes de plantarlas para que se disuelvan las sustancias inhibidoras del enraizamiento que posee esta planta.

Bueno, una vez introducida la estaquilla en el sustrato de la maceta, ésta la pondremos a la sombra y mantendremos dicho sustrato húmedo (no encharcado) durante todo el proceso, hasta que pasado unos meses sepamos (o intuyamos) que tienen algunas raíces. A partir de este momento la trataremos como una planta cualquiera hasta el momento de poner en su lugar definitivo.
La planta irá desarrollando un par de sarmientos que cuando llegue el otoño perderán sus hojas y comenzará el estado de reposo hasta la próxima primavera. Una vez que la pongamos en tierra no deberíamos de dejar esos sarmientos como comienzo de la vid o parra, sino que habrá que podarlos el próximo enero a dos o tres yemas para ayudar así a la planta a echar más raíces, en lugar de sarmientos y hojas, que es de lo que se trata en estos primeros meses. Las uvas ya vendrán a partir del tercer año.

Bueno amig@s, espero que os sirva este pequeño tutorial para poder reproducir las vides con facilidad y rapidez, dejando claro que de esta forma asexual tendremos plantas iguales de las que sacamos los esquejes, aunque variarán en función del suelo, riegos, clima y cuidados del nuevo lugar donde la plantemos.


Que os vaya todo muy bien y hasta pronto.

🍇🍇🍇🍇  🌞  🍇🍇🍇🍇



miércoles, 4 de septiembre de 2019

Tagetes en el huerto orgánico.

TAGETES EN EL HUERTO ORGÁNICO






     Estimad@s amig@s, hoy vamos a tratar en este blog sobre una planta de flor preciosa, que podemos cultivar en jardines y macetas, pero también en los huertos porque además de adornar y alegrarnos la vista con sus bellos colores, también nos puede ayudar a repeler y eliminar algunos insectos dañinos para nuestros cultivos.

Antes de nada debo agradecer a mi amigo Xabi, bloguero de Huerto Guerrilla, el que me enviara semillas de esta estupenda planta, y os animo a visitar su blog que está lleno de estupendos e instructivos artículos.

Buenos, para empezar diré que esta planta es nativa de Mesoamérica, herbácea, anual o perenne, algunas llegan a medir casi 2 metros; normalmente de flores color amarilla o naranja. 

Es de la familia de Asteraceae, como la margarita, la zinnia, cardos, achicoria, alcaucil, girasol o lechuga por nombrar solo unos cuantos. También se la conoce por el nombre de clavel de las Indias, clavel chino, clavel del moro, damasquino, etc.
La tribu "Tageteae", comprende unos 20 géneros y unas 260 especies concentradas en las regiones más áridas de América, especialmente abundantes en México.

Estas plantas fueron descritas en el siglo XVI por Fray Bernardino de Sahagún y el protomédico Francisco Hernández, en sus obras Historia General de Nueva España e Historia Natural de Nueva España, respectivamente, donde dejaron constancia del cultivo y empleo de los tagetes por los aztecas para su utilización en diversas ceremonias y rituales, asimismo las utilizaban en medicina para curar y remediar muchas enfermedades y dolencias. También las consumían y las utilizaban para dar sabor a bebidas y licores, teñir telas, etc., etc.

Pero ciñéndonos al título de esta entrada, esta planta es muy beneficiosa en nuestros huertos por su función plaguicida si las plantamos junto a algunos de nuestros cultivos, especialmente contra los nematodos endoparásitos (pequeñísimos gusanos del suelo que atacan las raíces de las hortícolas) dado que las raíces de algunos tagetes, como el T. patula, expelen alpha-terthienyl, sustancia que los mata, por lo que el joven biotecnólogo David García del Instituto Tecnológico de Costa Rica elaboró hace unos años un nematicida modificando tagetes para que agrandaran sus raíces, en detrimento del tallo, hojas y flores, que es donde se concentra más el referido α-terthienyl, habiendo sido probado con éxito en cultivos. (1)
También para combatir, o mejor dicho, repeler a mosca blanca y pulgones se puede fabricar un extracto alcohólico o acuoso (macerados o infusiones) con partes de las plantas, que principalmente actuará como repelente de estos insectos por unos 3 o 4 días. Los preparados acuosos se descomponen en una semana.

Algunas especies y variedades de tagetes, han probado su efectividad contra bacterias, hongos, nematodos, ácaros, áfidos, gorgojos del grano almacenado, mosca blanca, moscas, mosquitos y hasta piojos (de la cabeza); todo ello debido a que sus extractos son ricos en principios activos como el trans-anetol, alilanisol, β-cariofileno y tagetona, que son tóxicos, repelentes e inhibidores de la reproducción y crecimiento. (2)

Diaphorina citri
Se han efectuado investigaciones con el aceite del Tagete coronopifolia contra Diaphorina citri (psílido asiático de los cítricos), el cual provoca la enfermedad del Huanglongbing de los cítricos, una grave plaga actualmente en expansión por todo el mundo, por lo que "el aceite esencial de este tagete podría presentar un potencial para el manejo del psílido, por ser compatibles con otras opciones de bajo riesgo, como feromonas, aceites, jabones, hongos entomopatógenos, depredadores y parasitoides, lo que permitiría su incorporación a un programa de Manejo Integrado de Plagas". (3)

El cultivo de los tagetes es muy sencillo:
El sustrato para plantarlos deberá ser fresco y con materia orgánica como sustrato universal, compost o estiércol, siendo esto último lo que añadí a la tierra donde los planté; y que drene muy bien.
La exposición deberá ser a pleno sol, o con un poco de sombra durante unas horas, no siendo bueno plantarlos a la sombra.
Los riegos deben ser moderados, pero sin dejar que seque del todo, para evitar estrés hídrico.

Podemos hacer un semillero cuando las temperaturas no sean frías. Yo lo inicié a finales de febrero con temperaturas diurnas de 18º C., apenas cubriendo las semillas un poco, y a los 13 días comenzaron a salir las plantitas. 
Unos cuarenta días más tarde ya los pasé a macetas y al lugar escogido para que crecieran.

A principios de julio comenzaron a florecer y así han estado hasta principios de septiembre, cuando se han empezado a secar las flores y he comenzado a recoger los aquenios lineares o semillas, que he guardado para volver a sembrarlos el año que viene.

En fin amig@s, podéis encontrar en la web cientos de trabajos y artículos científicos sobre este tema, pero aunque los tagetes no sirvieran para combatir insectos, como dicen algunas voces manipuladas por las "químicas", solamente por la contemplación de sus bellas flores sería suficiente motivo para plantarlos en nuestros huertos.

Salud a tod@s y hasta pronto compañer@s.

🌻🌻🌻🌻   🌞  🌻🌻🌻🌻







(1) https://www.nacion.com/ciencia/plaguicida-elaborado-con-raices-de-pomas-gana-desafio-intel/XP77DBIU55BGXINBCF3VXMYA64/story/
(2) de la Revista Colombiana de Entomología 35 (2): 177-184 (2009)
(3) de la Revista Colombiana de Entomología 41 (2): 157-162 (Julio - Diciembre 2015)

lunes, 19 de agosto de 2019

La hibridación en nuestros cultivos.


LA HIBRIDACIÓN EN NUESTROS CULTIVOS





     Hola querid@s amig@s, aquí estamos de nuevo con otro tema relativo al huerto que se que a much@s os puede interesar; en este caso es el de la hibridación o cruzamiento que se nos puede presentar en nuestros cultivos, sin que nosotros lo deseemos.

Para empezar tengo que decir que no voy a entrar en profundidades de biología sobre la reproducción de las plantas, porque entre otras cosas, no soy un entendido en ello, sólo intentaré dar unas nociones básicas para comprender el cómo se pueden cruzar entre ellas, así, si queremos evitar que esto ocurra podremos poner los medios o las actuaciones correspondientes.

Las plantas se pueden reproducir asexualmente, de forma vegetativa mediante partes de la planta madre, como los acodos, esquejes, rizomas, estacas, bulbos, tubérculos, etc., o por apomixis, que participan los órganos reproductores pero sin fecundación, o sea, en ambos casos los descendientes son clones de la planta madre. En estos casos no tendremos por qué preocuparnos, aquí no hay hibridación no deseada.

En cuanto a la reproducción sexual de las plantas, y teniendo en cuenta su forma de polinizarse, podemos hacer tres grupos que son, las autógamas, las alógamas y las mixtas.

En la autogamia se produce la fusión de los gametos femeninos y masculinos producidos por el mismo individuo, o sea, la flor de estas planta se poliniza a sí misma; en la alogamia, al contrario, se necesitan de dos flores distintas y se llama polinización cruzada, y estas son las que tienen más posibilidades de hibridarse.

Como excepción de la norma, hay que aclarar que en las plantas autógamas se da, o mejor dicho, se puede dar un porcentaje de hasta un 5% de polinización cruzada de forma natural por los vectores de polinización, como insectos, pájaros, vientos, etc.

También existen algunas plantas autógamas con polinización mixta que en determinadas circunstancias, como temperaturas altas o una cantidad ingente de insectos, su polinización cruzada puede llegar hasta el 50%, como el algodón, sorgo, aguacates, etc.

Ejemplo de plantas autógamas son: arroz, tomate, pimiento, berenjena, tabaco, trigo, cebada, avena, lino, garbanzo, café, judías, alubias, soja, guisantes, habas, lechuga, cítricos, melocotoneros, cacahuete, etc.

Ejemplos de las alógamas son: melón, sandía, calabaza, calabacín, zanahoria, apio, perejil, girasol, alfalfa, centeno, maíz, espárrago, remolacha, coles, espinaca, cebolla, lúpulo, manzano, ciruelo, peral, vid, olivo, pino, abetos, etc.

Si no queremos que nuestros cultivos varíen, evitando cruces no deseados y seguir disponiendo en el futuro de semillas puras, tendremos que tomar algunas medidas para que esto no ocurra, como distanciar las distintas variedades entre 500 y 1000 metros unas de otras, cultivándolas en zonas cerradas como invernaderos o con otras barreras artificiales, como bolsas, jaulas, mallas antiinsectos, cortavientos, setos, etc., o también, retrasar/adelantar las siembras de variedades para que no coincidan en la floración.

Es verdad que la mayoría de nosotros, no tenemos grandes fincas para poder distanciar los distintos cultivos tantos metros unos de otros, ni tampoco, aunque solo fuese un pequeño invernadero, así que lo mejor es dedicarnos a una sola variedad de cada hortaliza si queremos conservar su pureza; aunque como es mi caso, mis vecinos también siembran, a levante y poniente de mi parcela, y en la misma época las mismas verduras y hortalizas, pero de otras variedades, así que por mucho cuidado que yo ponga, siempre habrá la posibilidad de polinización cruzada y por tanto hibridación.


1ª Ley de Mandel
Gregor Mendel
Bueno amig@s, aunque es un tema más complejo, espero haberos aclarado un poco la distinción en la forma de polinización de las flores de los distintos cultivos plantados en nuestros huertos, por si no queremos perder o que varíen las características de esa especie o variedad única que podamos tener de alguna hortaliza o frutal. 

Hasta pronto y sed felices.

🌸🌹🌺🌻🌼🌽     🐝    🌾🌿🍇🍉🍌🍎


jueves, 1 de agosto de 2019

Cómo recoger nuestras propias semillas de tomates.

CÓMO RECOGER NUESTRAS PROPIAS SEMILLAS DE TOMATES.





    Hola de nuevo amig@s. Estamos en verano y los tomates ya cuelgan de sus ramas en todos nuestros huertos, porque es una de las hortalizas más sembradas y queridas por todos nosotros, además de ser de las más rentables que podemos tener, porque con unas veinte o treinta matas tendremos tomates para toda la estación. 

Bueno, aunque la mayoría de nosotros sabemos la forma de obtener semillas de esos tomates que tanto nos gustan, no está de más el publicar en este blog una entrada para los que se incorporan a este maravilloso mundo de los huertos o maceto-huertos orgánicos y nunca lo han hecho.

Lo primero que haremos cuando tengamos ya tomates colgando de las ramas es seleccionar algunos de los más grandes, vistosos, sanos y con las características propias de la variedad, de entre aquellas tomateras, que a su vez sean las más sanas y fuertes. Se que muchas veces la tentación nos hace querer comernos esos bonitos tomates, pero vale la pena sacrificarlos para el éxito de futuras plantaciones.
Una vez escogidos, los marcaremos atándoles una cinta de color vistoso, o cualquier otro medio que se os ocurra, para no recolectarlos por un descuido.

Ya tenemos nuestros tomates marcados; ahora habrá que esperar que maduren todo lo posible en su mata, que se pongan gordos y rojos. Los iremos tocando de vez en cuando para ver si se ponen tiernos, momento en el que los quitaremos de la planta y los pondremos unos días en un lugar cálido pero que no les de el sol, así terminarán de madurar totalmente.

Una vez llegados a este punto, los cortaremos horizontalmente por la mitad, e iremos echando, con ayuda de una cucharilla o pequeña espátula, las pepitas o semillas en un tarro o vaso, que irán adheridas de forma inexorable al mucílago, que es esa sustancia o pulpa gelatinosa que las envuelve.


Bien, pues para separar las semillas de esa pulpa,  taparemos el tarro o vaso donde las hemos depositado, lo pondremos en un lugar oscuro o taparemos con un paño, y lo dejaremos fermentar en un sitio cálido de casa, como la cocina, por unos 4 ó 5 días por lo menos.

Al cabo de esos días debe de verse una parte roja con moho y otra más abajo y líquida, como el agua, donde estarán las semillas. A continuación quitaremos la parte con moho que desecharemos, echando el líquido con las semillas en un colador y limpiaremos bajo el chorro del grifo las pepitas hasta que queden totalmente limpias.

El siguiente paso será extenderlas sobre una superficie para que sequen, como por ejemplo papel, aunque se suelen quedar pegadas, por lo que recomiendo una tela o malla totalmente limpia, para evitar contaminarlas, asimismo, el lugar donde las pongamos a secar no debe tener humedad, no estar al sol, ni que haga demasiado viento porque pueden salir volando.  Las tendremos así por lo menos una semana para asegurarnos que queden totalmente secas.

Una vez bien secas, sólo quedará quitar algún resto que haya quedado y las guardaremos en un sobre de papel o un frasco, donde apuntaremos los datos de las semillas, como nombre, variedad y fecha de envase. A continuación las pondremos en un lugar muy fresco, sin humedad y sin luz, para potenciar así la viabilidad de las semillas el mayor tiempo posible.


Antes de guardarlas, yo suelo hacer un test de germinación con una muestra de ellas para asegurarme de que son viables. Para ello cogeréis unas cuantas semillas y las pondréis en medio de una servilleta de papel doblado por la mitad y húmeda, en una bandeja con tapa. Las tendremos así durante 6 o 7 días hasta que germinen, asegurándonos así de no guardar semillas malas.

Finalizamos aquí compañer@s, espero que esta entrada os sirva para cuando tengáis variedades dignas de ser reproducidas año tras año, así se aclimatarán y adaptarán más al entorno de vuestros huertos, y  mejorará el resultado final, que son nuestros queridos y sabrosos tomates.

Hasta pronto y os deseo un verano muy dichoso.

🍅🍅🍅🍅  🍂  🍅🍅🍅🍅