martes, 26 de enero de 2021

Enfermedad de la Esclerotinia en lechuga.

LA ESCLEROTINIA EN LECHUGAS






     ¡¡Hola amig@s!!. He tenido en estos fríos días de enero un ataque de podredumbre blanca en mis lechugas, que aunque no ha sido muy fuerte me ha estropeado varias de ellas, y he pensado hacer una entrada sobre esta enfermedad a fin de que aquellos que aun no la han sufrido en sus cultivos puedan reconocerla rápidamente, para así evitar su propagación por el huerto.

Esta enfermedad está producida por dos hongos que son Sclerotinia scleriorum y Sclerotinia minor, y pueden atacar a una hortaliza cada uno por su lado o los dos al mismo tiempo. Causan una podredumbre blanda de la hoja y acompañada por un moho blanco, por eso también se le llama podredumbre blanca, que es difícil de manejar y erradicar.

Este hongo patógeno del suelo se puede mantener latente en el mismo en los esclerocios, que es una masa compacta y negra de micelio endurecido (como un excremento de ratón) con reservas alimenticias que se forma en los ataques a las plantas, quedando inerte durando 4 ó 5 años, e incluso hasta 10 años según algunos autores,  esperando las condiciones óptimas para desarrollarse y atacar.

El ataque se da normalmente en las hojas basales y que tocan la tierra, que son las que suelen estar estropeadas o deterioradas y por tanto más débiles, penetrando el hongo mejor en estos tejidos de las plantas, aunque también en la raíz. Puede darse en cualquier momento del cultivo el ataque, pero suele ser más probable cuando se está acogollando la lechuga. El sintoma del ataque más claro es el decaimiento o marchitamiento de las hojas externas, colapsando días después toda la planta si el ataque es severo.

La esclerotinia suele aparecer cuando hay mucha humedad persistente en el ambiente y en el suelo, como lluvias seguidas o nieblas persistentes, y cuando las temperaturas bajan de los 20 grados centígrados, con variaciones bruscas de temperaturas. 

Sclerotinia en lechuga.
De los esclerocios emergen una especie de hongo en forma de crema o nieve y emite sus ascosporas que se pueden extender por medio del viento, de salpicaduras del agua de lluvia y su arrastre por el campo, en restos de cultivos anteriores, etc.,  pero también por nuestra culpa al movernos por el huerto y llevar estas esporas en nuestras ropas y calzados.

A fin de evitar esta enfermedad en nuestras hortalizas, podemos tomar algunas medidas preventivas como:

  • Hacer laboreos en el suelo, enterrando con ello los esclerocios que no podrán llegar a las plantas y donde algunos organismos del suelo darán buena cuenta de ellos.
  • Hacer caballones y plantar arriba para levantar las lechugas del suelo donde estarán más aireadas y secas.
  • Separar más de la cuenta las plantas entre si, para que haya más aireación.
  • Limpiar de malas hierbas el cultivo, pues hay algunas como la pamplina (Stellaria media) que está muy pegada a nuestros cultivos y que recoge mucha humedad ambiental, pasándosela a los cultivos.
  • Hacer solarización del suelo en verano con cubiertas trasparentes de polietileno en zonas que hayamos tenido ataques de este hongo.
  • Hacer acolchado entre las hojas basales del cultivo y la tierra.
  • Hacer tratamientos preventivos con fungicidas en zonas propensas a esta enfermedad (con cobre por ejemplo).
  • Hacer tratamientos biológicos basados en hongos antagonistas (Coniothyrium minitans) de la esclerotinia, o con extracto de plantas como la Mimosa tenuiflora americana el Quercus robur (roble) que ayudan a combatir la esclerotinia y otros hongos fitopatógenos.

Bueno, para finalizar deciros que esta enfermedad se puede dar además de en las lechugas en otras plantas hortícolas como zanahorias, patatas, escarola, repollos, tomates, berenjenas, pimientos, berros, judías, guisantes y algunas más.

Bueno amigos, espero que esta entrada os ayude a reconocer esta enfermedad en cuanto se de en vuestros huertos a fin de quitar las plantas atacadas cuanto antes (y quemarlas) y que no se extienda al resto de los cultivos.

Nada más por hoy y hasta pronto. Cuidaros.

        

martes, 5 de enero de 2021

Cultivo del Hinojo de mesa.

Hinojo

            CULTIVO DEL HINOJO DE MESA




     ¡¡Hola de nuevo querid@s amig@s!!. Hace tiempo hablamos en este blog del hinojo silvestre (puse aquí), pero hoy quiero traeros el cultivo que realizo en mi huerto del hinojo de mesa (Foenicum vulgare var. azoricum), que aunque son lo mismo, este último desarrolla unos tallo basales o bulbos impresionantes y deliciosos para aquellos amantes de los gusto anisados. 

Este planta, también llamada hinojo de Florencia o dulce por ser la variedad más conocida, pertenece a la familia de las Umbelíferas, es nativa de la zona mediterránea, por lo que le gustan los climas templados, aunque esta variedad admiten algo más de frío.

Bueno, empezaremos diciendo que la tierra que le conviene a este cultivo es franca o arenosa muy suelta con aportación de materia orgánica, como estiércol pasado, compost, etc., siendo el estiércol el abono que yo suelo echar al suelo en mi huerto; además el terreno deberá drenar muy bien. El pH del suelo debe rondar la neutralidad (pH 7).

Yo hago unos caballones para facilitar el riego caso de pocas precipitaciones durante la temporada, poniendo sobre la cresta la planta, así la separo de la zona más húmeda a fin de evitar ataques fúngicos.

En cuanto al clima, ya hemos dicho que como planta mediterránea que es, le gustan las temperaturas agradables, pudiendo aguantar un poco las heladas cortas. Por esta zona del litoral gaditano, con temperaturas no muy frías durante el invierno, planto el hinojo hacía mediados-finales de otoño para recoger a mediados de marzo. En zonas frías habrá que esperar que finalicen las heladas.

La posición de siembra será a pleno sol, máxime si se plantan en época invernal, aunque no resistirán cuando lleguen los fuertes calores del verano que por aquí se dan y subirá a flor.

Con respecto a los riegos, le conviene que el suelo tenga siempre un mínimo de humedad, pero nunca encharcado, por lo que tendremos que estar pendientes de que el sustrato no quede seco y efectuarles irrigaciones regulares, caso de pocas precipitaciones.

Podemos hacer, un mes y medio antes de plantarlos en el huerto, un semillero con sustrato para este fin o tierra tamizada del huerto a la que añadiremos algo de materia orgánica. Las semillas las pondremos en tierra sin enterrar casi nada, y a los ocho días ya habrán germinado. Pasados unas cuatro o cinco semanas y estas tengan varias hojitas verdaderas podremos ponerlos en tierra, pero como son muy tiernas yo las protejo con botellas cortadas para que el viento o la lluvia fuerte no me las parta.

El marco de plantación para este cultivo será de unos 45 cm. entre plantas y unos 70 cm. entre hileras.

Cuando los "bulbos" comiencen a engrosar conviene aporcarle un poco de tierra para que queden blancos y bonitos, o acolcharlos con paja por ejemplo, además con esta labor quitaremos de camino las malas hierbas. 

Una vez que los bulbos tienen un grosor de una pelota de tenis o un puño, ya podremos cosecharlos, cortándoles raíces y hojas, dejando solo el bulbo blanco.

En cuanto a enfermedades y plagas, esta planta no suele tenerlas, a excepción de algún ataque de hongos que hacen amarillear algunas de las hojas más bajas, y que he solucionado quitándolas en cuanto las veo. 

Si dejamos que florezca la planta y maduren las semillas estas caerán al suelo de donde surgirán nuevas plantas de hinojo en la próxima temporada en una siembra quizás no deseada.

En cocina el hinojo podemos consumirlo en ensaladas, al horno o a la plancha; sus ramas nos sirven para dar gusto a guisos de caracoles, encurtidos de aceitunas y berenjenas, por ejemplo, también para cocinar potajes con hinojo, aderezar platos de pescados, pollo o carnes, asimismo se puede añadir a sopas y salmorejos, etc., etc.

El consumo de hinojo beneficia a nuestra salud pues nos ayudará a hacer una buena digestión, a eliminar gases, reduce los dolores estomacales y menstruales, es diurético y hasta nos aliviará la tos, bronquitis y asma. Además posee vitaminas C, y algunas del grupo A y B, también minerales como el potasio principalmente, manganeso, hierro, calcio y magnesio.

Para terminar deciros, que estas plantas atraerán a los sírfidos y coccinélidos, nuestros mejores aliados contra plagas, donde se desarrollan sus larvas que se alimentan de pulgones, moscas blancas, trips, y otros bichos que atacan nuestros cultivos.


Hasta pronto y feliz año a to@s


domingo, 20 de diciembre de 2020

Infusión de hojas de laurel como repelente.

INFUSIÓN DE HOJAS DE LAUREL COMO REPELENTE DE PLAGAS




     Hola de nuevo querid@s amig@s. Hoy os traigo una nueva entrada sobre uno de los repelentes que he probado en el huerto y que tiene bastante efectividad sobre plagas, sobre todo contra gorgojos, que en esta época otoñal acuden a mi huerto a comerse las hojas de las brássicas, principalmente de mis coliflores.

Como ya sabéis, no empleo ningún producto químico de síntesis en la eliminación de plagas en mi huerto, por lo que tengo que recurrir a productos naturales que venden para la agricultura ecológica o realizar algún preparado casero con lo que tengo a mano.

gorgojo
Es fácil deshacerte de pulgones, mosca blanca, etc., pero los gorgojos son otra cosa; normalmente realizan ataques nocturnos por lo que no los veremos de día, aunque yo repaso todos los días las plantas cuando son jóvenes y alguno que otro veo y quito de ellas. Por tanto no podemos mojarlos con jabón potásico, por ejemplo, u otros productos de contacto, hay que fumigar las plantas con algún preparado que se quede impregnado en la planta y al comerla los gorgojos estos pasen a mejor vida, como es el caso de aceite de neem, tabaco o piretrinas, pero estos afectan también a la fauna buena, por ello hay que tener cuidado al emplearlos; pero nos queda otra opción que son los repelentes naturales caseros, hechos por nosotros y con un coste muy reducido, y es el caso del que os traigo aquí, el de hojas de laurel.

Para empezar, deberemos de hacernos con una buena provisión de hojas de laurel, pues vamos a necesitar 200 gramos de hojas secas (300 gr. si están verdes) para 10 litros de agua. Si tenemos uno de estos árboles en nuestro huerto o podemos pedirlas a un vecino de parcela es fácil conseguir esa cantidad, pero si tenemos que comprarlo es mejor hacerlo en menor proporción para que nos cueste poco. 

hojas de laurel
Una vez que tengamos las hojas de laurel, que en mi caso tenia secas de la última limpieza de chupones, las ponemos enteras o troceadas en una olla o recipiente resistente al calor. A continuación ponemos a hervir un par de litros de agua en otra olla y se la añadiremos a las hojas de laurel por encima y taparemos, de esta forma haremos una infusión. Dejaremos tapado hasta que se enfríe el agua totalmente.

A continuación añadiremos el resto del agua fría hasta completar los 10 litros, volvemos a tapar y dejaremos el agua con las hojas macerando durante otras 48 horas. Transcurridas las cuales colaremos el preparado, que habrá tomado un color marrón-amarillento claro y con fuerte olor a laurel, que podremos guardar en un lugar fresco o en el frigorífico para utilizar durante varias semanas.

La proporción que emplearemos en nuestras plantas será de una parte de infusión de laurel para dos de agua si la plaga está rondando por el cultivo, o si el ataque es bastante evidente haremos el repelente más concentrado, con una parte de infusión por una de agua. 

Este repelente lo utilizaremos mojando bien las plantas por todas partes cada dos o tres días, preferentemente al caer la tarde, y durante un par de semanas seguidas; luego deja otras dos de descanso antes de volver a aplicarlo si fuera necesario. Yo llevo tratando mis pequeñas coliflores durante varias semanas seguidas porque la lluvia me lava las plantas y al observarlas he visto que algún gorgojo vuelve a las andadas, por lo que vuelvo a fumigarlas a diario si llueve.

Por último decir que además de contra gorgojos puede servirnos contra las plagas más comunes que tenemos en el huerto, como pulgón o mosca blanca y también para alejar hormigas.

Bueno amig@s, espero que utilicéis este magnífico repelente en vuestros huertos en lugar de productos químicos, puesto que el laurel es un condimento utilizado en cocina, no deja residuo alguno y no tiene plazo de seguridad. Es totalmente inocuo para nosotros y nuestros animales, así como para la fauna auxiliar que debemos proteger.

Hasta pronto y sobre todo sed felices.

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martes, 1 de diciembre de 2020

Las cenizas como fertilizante.

LAS CENIZAS COMO FERTILIZANTE





     

     Hola de nuevo amig@s. Una vez más estamos aquí para tratar sobre algún asunto relativo a nuestros queridos huertos, y en esta ocasión vamos a hablar sobre la incorporación de cenizas al suelo de cultivo para fertilizarlo.

Añadir cenizas de biomasa al suelo de nuestro huerto es una manera de restituir nutrientes para los cultivos y que estarán compuestas, en mayor o menor medida según el material de origen, temperatura y las condiciones de la combustión, de los siguientes minerales principalmente: potasio, fósforo, calcio y magnesio, y en menor medida de manganeso, aluminio, azufre, hierro y sodio. Pero lo que no aporta es nitrógeno, el principal elemento que necesitan las plantas para su desarrollo.

En principio, hemos de tener claro que solamente deberemos de utilizar cenizas provenientes de maderas de troncos o ramas de árboles que hayamos talados o podados, restos de malezas o de cultivos de nuestros huertos, sarmientos de vid, serrín, etc., pero nunca de maderas tratadas, barnizadas o pintadas, que aportarán al suelo, y por tanto a nuestros cultivos, minerales pesados como el níquel, cadmio, plomo, cromo, mercurio y otros, que suelen ser muy tóxicos; ni tampoco añadiremos por supuesto plásticos, telas, papel o cartón de propaganda, etc.

Según algunos estudios, las ramas y raíces de árboles son más ricas en fósforo, potasio y magnesio que los troncos y cortezas, siendo estas últimas mejores en calcio, manganeso, aluminio y azufre. También según estudios de Naylor y Schmidt (1986) el efecto máximo fertilizante de las cenizas expresadas en N:P:K: sería, a baja temperatura de combustión, de 0:3:14.

Aunque aparentemente parece que añadir cenizas al huerto es una buena medida, hay que tener siempre presente que tipo de suelo tenemos y sobre todo el pH del mismo, puesto que al estar formadas estas principalmente por óxidos de calcio, magnesio y potasio, con un carácter fuertemente alcalino, aumenta rápidamente el pH, lo que puede hacer que las plantas no absorban los nutrientes que necesitan y no se desarrollen bien, como ya vimos en la entrada sobre este tema. Pulsar aquí para ver.

Si tenemos un suelo ácido, el añadir cenizas es un buen remedio para hacerlo neutro (pH 7), pero esta modificación habrá que hacerla poco a poco y midiendo muy bien el pH, o mandar unas muestras a analizar, para no pasarnos y que se vuelva alcalino.

Las cenizas se pueden emplear también para repeler algunos tipos de insectos-plagas que atacan a las plantas, sobre todo es bueno para impedir el paso y que lleguen hasta las plantas caracoles, babosas y algunos gusanos, simplemente haciendo un cerco de cenizas alrededor de una planta; el problema es que en cuanto se moja esta ceniza deja de ser efectivo. También se hacen preparados insecticidas con agua caliente, cenizas y jabón, que se emplea para eliminar y/o controlar enfermedades fúngicas, ácaros, cochinillas, gusanos, etc.

Como resumen diremos que si empleamos cenizas como abono del suelo, deberemos ceñirnos a usarla una o dos veces al año y en muy pequeñas cantidades.

Bueno amig@s, espero que os haya gustado y servido esta entrada para tener algo más claro que el empleo de cenizas como abono no es algo sin importancia, que se añade y listo, puesto que si no lo hacemos con cuidado y medida, podemos desatar un desequilibrio en el suelo que hará que nuestros cultivos no rindan lo que nosotros deseamos.


Hasta aquí por hoy, cuidaros mucho y hasta pronto. 

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NAYLOR, L.M.; SCHMIDT (1986) Agricultural use of wood ash as a fertilizer and liming material.Tappi Journal 69, 114-119.

martes, 10 de noviembre de 2020

El Algarrobo y la germinación de sus semillas.

 EL ALGARROBO Y LA GERMINACIÓN DE SUS SEMILLAS



     Hola amig@s. En esta nueva entrada vamos a hablar sobre un árbol singular y majestuoso como es el algarrobo (Ceratonia siliqua) y sobre la forma de hacer germinar sus semillas de forma segura y fácil, porque metiéndolas en tierra sin más no lo lograriamos nunca.

Hablando un poco del algarrobo diremos que es un árbol que originariamente procedía de las zonas costeras del Mediterráneo oriental, y diversificado por toda la costa de este mar. 

Es un árbol totalmente adaptado a la escasez de agua (xerófito), de gran porte y copa semiesférica, muy ramificada y densa, con hojas perennes, raíces muy extendidas y especialmente en superficie. Es muy longevo, pudiendo llegar a los 300 años, por lo que su tronco puede tener más de 2 metros de diámetro en estos. Pueden tener tres tipos de flores, masculinas, femeninas y hermafroditas, que se forman en una especie de espigas, dándose la particularidad de que coinciden la floración del año con la maduración del fruto.

Como hemos dicho, es un árbol que necesita poca agua para vivir, pero no resiste el frío, por lo que sólo puede vivir cerca del mar y en alturas inferiores a los 500 metros.

Puede medrar en casi todos los suelos, tolerando bien la salinidad, pero el ideal para este árbol es el calcáreo de consistencia media o suelta, pero nunca que sean húmedos o encharcables porque se pudrirán las raíces.

La posición idónea para plantar un algarrobo será totalmente soleada y aireada.

En cuanto a la poda, es un árbol que no es exigente en su realización, por lo que las limitaremos en principio a su formación, y luego al saneamiento de madera afectada por podredumbres o plagas y de las ramas principales que tienden a descansar sobre el suelo, teniendo muy en cuenta que fructifica repetidamente en madera de 2 o 3 años, por ello las podas deben ser pocas y limitadas a las exigencias de cada árbol.

La forma de propagación del algarrobo se puede realizar por semillas (garrofín) en marzo, por estacas gruesas, acodo aéreo o enterrado, al final del verano, y por rebrotes del pie.

Las plagas y enfermedades que afectan a este árbol son:

  • Oídio.- Ataca a hojas y frutos.
  • Caries o podredumbre roja.- Enfermedad producida por un hongo que descompone la madera hasta hacer un serrín de color rojizo.
  • Podredumbre rosada.- Hongo que afecta a raíces.
  • Podredumbre blanca.- Hongo que afecta a las raíces.
  • Manchas foliares.
  • Larvas de barrenillos.- Ataca a la madera, produciendo debilitamiento de ramas y tronco.
  • Polilla de la algarroba.- Ahuecan y destruyen los frutos recolectados.
  • Algún coleóptero.
  • Pulgones.
  • Cochinillas.

El fruto es la algarroba que es una leguminosa de color verde cuando joven y rojizo a negro cuando madura, allá por el otoño. Es comestible tanto para humanos como para alimento de animales, habiendo quitado mucha hambre en épocas de escasez, como después de nuestra Guerra Civil, en los años del hambre. Con las algarrobas maduras se hacen harinas con alto contenido en taninos, empleándose en la industria farmacológica; pero sobre todo se ha empleado para hacer goma de garrofín con la que se fabrican espesantes, texturizantes y estabilizantes, además de edulcorantes, sucedaneo de cacao, piensos de animales, etc.

Garrofín.
De forma natural los animales al comer las algarrobas ingieren de paso las semillas, y estas pasan por el aparato digestivo y por tanto son sometidas a la acción corrosiva de los ácidos gástricos, por eso al ser expulsadas por el animal germinan fácilmente. Por tanto, si queremos hacer germinar una semilla de algarrobo habrá que someterla a algún proceso parecido para que germine.

Podemos encontrar varias formas de hacer germinar las semillas, que van desde remojarlas en agua caliente y luego fría, dejarlas en agua 10 días, sumergirlas en ácidos clorhidrico o sulfúrico de 20 minutos a 1 hora, etc., pero creo que la mejor, más segura y más fácil de todas es la que describo a continuación, que es el lijado de la semilla:

  • Primero cogemos una lija de grano muy fino y rasparemos la semilla por la parte puntiaguda un poco, sin llegar a raspar mucho para no dañar el embrión, simplemente la punta.

  • A continuación las introducimos en agua corriente durante 48 horas. Al cabo de las cuales se verá que ha aumentado su tamaño.

  • Algarrobo
    Luego las colocamos entre telas o papel mojado dentro de una caja o recipiente y en la oscuridad, para que no pierda la humedad. A los pocos días veremos como comienza a salir por donde raspamos un tallito blanco con unas raicillas.


  • Cuando tenga la raíz crecida ya procederemos a meterla en tierra (la raíz y un poco el tallo) en una maceta pequeña, dejando a los cotiledones fuera. A partir de aquí la trataremos como una planta más, pero cuidando de no pasarnos con los riegos.

Bueno amig@s, espero que os haya gustado y os sirva esta entrada para saber algo más de este precioso y magnífico árbol, así como para poder reproducirlo desde semilla, cosa que no es fácil, pero que es una gran satisfacción cuando lo consigues y los ves crecer.

Hasta pronto y sed felices.

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martes, 20 de octubre de 2020

La Ajedrea.

 LA AJEDREA



     Estimad@s amig@s. Hoy vamos a hablar de otra planta aromática cultivada desde hace miles de años, es nativa desde la zona oriental del Mediterráneo hasta el oeste de la India, y es la ajedrea de huerto (Satureja hortensis), siendo la más conocida y utilizada de las saturejas, también llamada ajedrea de jardín, hisopillo, saborea, tomillo real, hierba olivera, etc.

El nombre genérico, Satureja, deriva de la palabra latina "satura", que significa salsa o guiso, en alusión al uso culinario de esta planta

Esta hierba fue considerada por los antiguos Egipcios, Griegos y Romanos como afrodisíaca, asociándola con seres sobrenaturales y sátiros; y otras culturas lo utilizaron en sus rituales de fertilidad durante el verano, época de floración de la planta. Durante la Edad Media se prohibió su cultivo en los monasterios para que los monjes no fueran tentados a cometer actos impuros.

Las flores de la ajedrea gusta mucho a los insectos polinizadores, sobre todo por falta de flores en la época estival. El poeta romano Publio Virgilio recomendaba plantarlas cerca de las colmenas para dar su gran sabor a la miel.

Esta planta es un pequeño arbusto de la familia de las Lamiáceas, como el tomillo, salvia, menta, melisa, etc., es anual, y en sabor y utilización es prácticamente igual a la ajedrea silvestre (Satureja montana), pero esta última es perenne. Llega a los 40 cm. de altura, con tallos erectos color marrón con pelillos, hojas verdes lanceoladas con pelos cortos, y flores pequeñas blancas, rosadas o violáceas que se darán, según la zona, desde el final de primavera hasta el otoño.

Como su nombre indica, es una planta que se ha cultivado en huertos desde siempre, pero si queremos tenerla bonita y sana, y que crezca bien y compacta, deberemos plantarla a pleno sol, o en un lugar que reciba un mínimo de 6 horas de sol directo al día.

El suelo más adecuado para su cultivo es aquel que drene muy bien, esté aireado y algo fértil, añadiéndole para ello algo de materia orgánica (estiércol, compost, humus de lombriz, etc.). Soporta los suelos algo alcalinos y los secos.

Para su reproducción podemos emplear semillas al final del invierno, plantándolas sobre un sustrato húmedo, pero que queden superficialmente (sin enterrar) y lo pondremos en un lugar muy iluminado y reservado del frío para que puedan germinar en unas dos semanas. Una vez que pasen los riesgo de heladas lo plantaremos en exterior. También podemos plantar las semillas directamente en su lugar definitivo cuando las temperaturas sean más altas.

El riego será moderado cuando lo necesite por falta de lluvias o en verano para que tenga algo de humedad, pero cuidando siempre que no quede encharcado el terreno.

Una vez que alcance unos 12 cm. de alto, ya podremos ir recolectando trozos de matitas para uso en nuestra cocina, para ello pinzaremos por la mitad del tallo, de donde brotarán nuevas ramitas.

A la hora de recolectarla para secarla y tener ajedrea para su utilización todo el año, deberemos esperar a que forme los botones florales, pero la cortaremos justo cuando comiencen a abrir las primeras flores, así conseguiremos que mantenga una gran concentración de aceites esenciales. Las segaremos por la base y haremos unos manojos atados para luego colgarlos en un lugar aireado y a la sombra. Una vez seca ya podremos guardarla en bote hermético para que no pierda aroma. 

Si queremos recolectar nuevas semillas para la próxima temporada esperaremos que la planta muera en otoño y cortaremos las ramitas con las flores secas y las pondremos en una bandeja hasta que pierda totalmente la humedad.

En cuanto a enfermedades, es una planta con pocos enemigos y enfermedades, si no la sometemos a encharcamientos que son letales para la planta.  

La ajedrea ha sido muy empleada en cocina, tanto seca como fresca, por ser una planta muy olorosa, aunque en la hortense es más delicado el aroma que en la ajedrea montana. De sabor agradable, algo acre y picante, que recuerda al tomillo. Se emplea para aromatizar salsas, vinagres, aceites, guisos y potajes de legumbres, que los hace más digestibles, así como para adobar embutidos y carnes de todo tipo, pescados, aceitunas, escabeches, etc.

En medicina tradicional podemos tomarla en infusión (una cucharadita de hojas en una taza de agua hirviendo, tapar e infundir 10 minutos) como digestivo y aperitivo, usándose en indigestiones, diarreas, flatulencias, nauseas, dolor de cabeza y cólicos, asimismo es expectorante y se usa contra dolor de garganta (amigdalitis y faringitis) haciendo gárgaras con una infusión fría. También se emplea su jugo empapado en algodón contra el dolor de muelas por caries, en uso externo contra las picaduras de insectos, loción del cuero cabelludo para evitar la caída del cabello y como linimento o cataplasma para aliviar dolores en las articulaciones. Además es buena contra las infecciones de orina y los parásitos intestinales.

Bien amig@s, para terminar deciros que esta magnífica y olorosa planta es imprescindible entre nuestras aromáticas del huerto, porque además de dar sabor a muchos de nuestros platos en cocina, hará con su aroma que se alejen los pulgones y con sus minúsculas flores atraerán a muchos polinizadores, principalmente abejas, que revolotearán por nuestros cultivos en la irreemplazable misión de polinizar las flores de nuestras hortalizas.

Que todo os vaya bien y hasta pronto. 

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viernes, 2 de octubre de 2020

El acolchado o mulching en el huerto.

EL ACOLCHADO EN EL HUERTO




     Hola de nuevo compañer@s. Vamos a hablar en esta entrada de una forma de proteger los suelos de cultivo de las inclemencias meteorológicas y a la vez de reducir el gasto de agua de riego con la técnica del acolchado, o más conocida en todo el mundo por las palabras inglesas mulch o mulching.

Aunque hoy en día podemos encontrar en el mercado muchos modelos de plásticos para realizar acolchado, incluso biodegradables, no voy a tratar sobre ellos puestos que para mi no son compatibles con huertos orgánicos. Me limitaré a los materiales naturales y que al final de su aprovechamiento enriquecerán el suelo en lugar de ser un problema medioambiental.

Durante las temporada estivales, en zonas con pocas precipitaciones anuales o durante ciclos de sequías, la disponibilidad de agua para riego en campos y huertos depende principalmente de los pozos que extraen agua de los acuíferos, pero estos sufren bajadas en su nivel e incluso llegan a secarse si se someten a una sobreexplotación, por tanto se impone por parte de todos los que nos servimos de ellos hacer un buen uso y poner todos los medios disponibles para no agotarlos, siendo uno de estos medios el acolchado o mulchin.

La técnica del acolchado es tan antigua como la agricultura, y consiste básicamente en tapar unos centímetros la tierra de cultivo con algún material para que los rayos solares, el viento, las altas temperaturas, etc., no incidan directamente sobre ella, evitando la evaporación directa del agua y por tanto la sequedad de la tierra, o también para que las lluvias fuertes no arrastren la capa superior de la misma. En otras ocasiones se emplea para proteger del frío los semilleros, haciendo germinar las semillas en menos tiempo, o para resguardar algunos cultivos de las heladas.

Al mismo tiempo, al sombrear la tierra y hacer que esta no seque, aumenta el número de microorganismos (bacterias, hongos, etc.) y otros seres vivos como las lombrices, que pueden vivir mejor y reproducirse más, y por tanto humidificar en mayor medida la capa superior, aireándola al cavar sus túneles y también hace que el agua se infiltre mejor por ellos, acrecentando por tanto la fertilidad del suelo.

Otras de las ventajas que el acolchado nos brinda es que imposibilita el crecimiento de muchas de las malas hierbas que afectan a los cultivos, dado que bloquea los rayos solares que estas plantas necesitan para su buen desarrollo.

El acolchado se puede emplear, además de en todo tipo de cultivos  de hortalizas, en árboles frutales, principalmente cuando son pequeños o recién plantados.

Para hacer una capa de acolchado podemos emplear muchos materiales como paja, pasto, hojas, viruta de madera, recortes de césped, cortezas de arboles, etc., pero es imprescindible que estén totalmente secos, para evitar transmisión de enfermedades a los cultivos y que no se pudra rápidamente. Para secarlos los dejaremos unos días al sol hasta que veamos que ya no tienen humedad. Es importante colocar el acolchado una vez que las plantas tengan unos cuantos centímetros de altura y sean resistente para evitar taparlas o dañarlas.

El material utilizado en el acolchado, al ser materia 
orgánica, una vez que se ha degenerado y se descompone contribuye con sus elementos al enriquecimiento del suelo, siendo un buen abono orgánico para las plantas, además de hacer más esponjosa la tierra durante el proceso de descomposición.

Como caso práctico os diré que durante los veranos, que aquí en la zona de Cádiz son bastante calurosos y con algunos días de fuertes vientos de levante, tenía que regar mis cultivos de verano de tomates, pimientos, berenjenas, calabazas, etc., cada tres días, pero utilizando el acolchado de paja el número de días entre un riego y otro es de 6 ó 7, por lo que he duplicado los días de la frecuencia entre riegos y por tanto he reducido a la mitad el consumo de agua. Ahí lo dejo. 

Tanto si empleamos riego por goteo o surcos, esparciremos el material a emplear como acolchado de forma que tapemos todo lo posible el terreno, con una capa de uno o dos dedos de grosor. Cuando llenemos los surcos con agua no conviene dar mucha presión para que no arrastre el material del acolchado.


En definitiva, el emplear acolchado en nuestros cultivos nos proporcionará muchas ventajas como:

  • Protección de cultivos y el suelo de agentes atmosféricos (calor, frío, granizo, lluvias, vientos, etc.)
  • Reducción del agua de riego.
  • Impedir la proliferación y desarrollo de malas hierbas.
  • Mantener la humedad de suelo durante más tiempo.
  • Evita que se forma costra superficial.
  • El sistema radicular de las plantas sufre menos por el calor, desarrollándose más y mejor.
  • Impide o reduce el lavado de elementos fertilizantes del suelo por fuertes lluvias.
  • Mejora la textura y calidad del suelo al aumentar la materia orgánica.
  • Favorece la actividad de la microfauna.
  • Protege a los frutos al impedir que toquen la tierra.

Para finalizar diré que había zonas pobres de la Tierra, sobre todo por la escasez de agua, donde antes no se podía cultivar en verano y ahora, gracias a la implantación de esta técnica, tienen excelentes cosechas y pueden alimentar a su población.

Bueno amig@s, espero que os ayude esta entrada porque creo que el empleo del acolchado en nuestros cultivos nada más que tiene ventajas, así que os animo a ponerlo en práctica y ya veréis como una vez que uno se acostumbra a hacerlo no es un trabajo más, es una gran ayuda.

Hasta pronto y cuidaros mucho.