viernes, 1 de mayo de 2020

Cómo recoger nuestras propias semillas de pimientos.

CÓMO OBTENER SEMILLAS DE TUS PIMIENTOS




     Estimad@s y querid@s amig@s, vamos a ver en esta nueva entrada cómo podemos recoger buenas semillas de los pimientos que tenemos plantados en nuestro huerto, de forma fácil y con seguridad de que serán fértiles para las próximas siembras.

Obtener semillas de los pimientos, quizás sea de las más sencillas de entre todas las hortalizas que tenemos, porque sólo tendremos que dejar hacer a la Naturaleza, y nosotros  simplemente tendremos que recoger el pimiento que queramos para extraérselas.

La primera acción que deberemos realizar para obtener buenas semillas será elegir la mata más bonita y sana de las que tenemos; una vez que la planta comience a producir los primeros pimientitos, señalaremos (amarrándoles)  con un trozo de cordel de vivo color los que han nacido antes,  estén más cerca del centro de la planta, sanos y con la forma original, pues son los que recibirán una mayor cantidad de nutrientes de la planta, o sea, serán los más fuertes; luego nacerán muchísimos y no serán igual, aunque pueden servir también.

Una vez marcados, los dejaremos crecer sin preocuparnos de ellos; crecerán y engordarán, y esperaremos hasta que estén totalmente rojos. Los dejaremos que maduren bien y una vez que los pimientos comiencen a ponerse tiernos será el momento oportuno de quitarlos de la mata.

Recolectaremos los pimientos marcados y los dejaremos en un lugar cálido y a la sombra para que sequen durante unos días antes de abrirlos.

Pasados 10 ó 12 días, ya podremos empezar a sacar las semillas, las cuales desgranaremos de la placenta con los dedos; a continuación y ayudados de un colador las pondremos debajo de un grifo y las lavaremos con agua clara, extendiéndolas luego sobre una tela (mejor que papel), bien separadas, donde las dejaremos secar por un mínimo de cinco días.

Cuando estén bien secas, procederemos a guardarlas en un frasco, bote o sobre de papel, donde indicaremos de qué semillas se tratan, el nombre de la variedad, así como la fecha de envasado; estas semillas las guardaremos en un lugar oscuro, fresco y sin humedad, pudiendo tener una viabilidad de hasta cuatro años, aunque recomiendo no apurar tanto e ir secando todas las temporadas, porque cuanto más frescas es mayor la posibilidad de que germinen y en una cantidad superior.

Antes de terminar, recomiendo hacer un test de germinación de las semillas a guardar para ver que son viables; para ello pondremos unas cuantas en una servilleta de papel de cocina, la mojaremos y la tendremos así durante varios días (10 a 15 días máximo) hasta que germinen; comprobando de esta forma que las que guardamos son válidas para otros años, evitando sorpresas y pérdidas de tiempo.
Caso de que no germinen tendremos que volver a realizar todo el proceso con nuevos pimientos.
Bueno amig@s, como veis, obtener semillas de nuestros pimientos, sea del tipo que sea, es muy sencillo y nos ahorrará algún dinerillo en los años siguientes, pero siempre recomiendo que guardemos semillas de alguna variedad que merezca la pena conservar, como son variedades ecológicas, antiguas, de la zona, etc., porque si son híbridos, a la vuelta de 2 o 3 siembras irán tornando a las características de las plantas madres, que quizás no tengan nada que ver con los pimientos que tu deseas.


Espero que os sirva esta entrada, cuidaros y hasta pronto.

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miércoles, 8 de abril de 2020

Decocción de pimientos chile como repelente de plagas.

DECOCCIÓN DE PIMIENTOS CHILE COMO REPELENTE DE PLAGAS






     Querid@s compañer@s y amig@s, en estos días que tenemos que estar confinados por culpa del COVID-19 tenemos nuestros huertos abandonados, y no sabemos que nos encontraremos cuando regresemos, pero seguro que las malas hierbas habrán hecho de las suyas en nuestra ausencia, así como algunos animales, pero sobre todo algunas plagas que han podido invadir algunos cultivos, como nuestras alcachofas por los pulgones, que están creciendo en estos momentos de forma exponencial por falta de control por nuestra parte. Así que hoy vamos a ver un buen remedio casero, fácil y rápido de elaborar como es la decocción de pimientos picantes, tipo chile o ají, que nos ayudará a deshacernos de plagas una vez que podamos volver a nuestros queridos huertos.

La utilización de plantas como insecticidas para combatir plagas es una práctica milenaria, siendo una de ellas los pimientos picantes, que poseen una sustancia química (alcaloide) que es la capsaicina, responsable del picor, y que provoca en los insectos efectos tóxicos (mortalidad), les altera el sistema nervioso central, efectos antialimentarios y repelentes.

Una vez que hemos visto las consecuencias que provoca esta sustancia en los insectos, vamos a proceder a preparar una infusión, o mejor dicho, una decocción con las bayas de pimientos de chile o ají, según se nombren en un país y otro:

Hay varias formas de hacerlo, en esta ocasión lo realizo con 30 gramos de pimientos chile secos por litro de agua, aunque lo podemos hacer con los frescos empleando en este caso 60 gramos. Los tendremos en ebullición durante unos 5 minutos; posteriormente lo dejamos enfriar y lo colaremos con una malla muy fina, para que no atasque el pulverizador, y ya podemos emplearlo para rociar las plantas infestadas, o con posibilidad de ser atacadas. 
Para potenciar aún más este bioinsecticida, podemos diluir en él una cucharada de jabón potásico.
Este preparado podemos guardarlo en frío donde aguantará bien varias semanas.
Se puede repetir el tratamiento cada 6 ó 7 días.

La decocción de ají es muy útil para ahuyentar o acabar con pulgones, mosca blanca, trips, gorgojos, polillas, orugas, ácaros, escarabajos, hormigas y saltamontes, entre otros.

Tanto este como otros preparados caseros, por su rápida degradación, no dejar residuos, ni generar resistencias en las plagas, se pueden emplean en agricultura orgánica y son inofensivos para nuestra salud y la del planeta.

Bueno amig@s, espero que os sirva esta entrada sobre este rápido y fácil bioinsecticida que garantizo que funciona muy bien, para que los utilicéis en vuestros huertos y plantas ornamentales en lugar de esos productos químicos que tanto daño hacen al medio ambiente y a nuestro organismo.


Que todo os vaya bien y hasta pronto.

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domingo, 22 de marzo de 2020

Insecticida orgánico de tabaco.

INSECTICIDA ORGÁNICO DE TABACO





     Hola de nuevo amig@s. En esta nueva entrada vamos a hablar de un insecticida orgánico fabricado con la planta de tabaco (Nicotiana tabacum), realizado de forma fácil y rápida con hojas de esta planta que cultivé en mi huerto para este fin.

La planta de tabaco es de la familia de las Solanáceas, como patata o tomate, y se cree que su origen fue en la zona andina, entre Perú y Ecuador, aunque a la llegada de los españoles a América ya estaba extendido su cultivo y consumo por todo el continente. Fue traída a nuestro país en el siglo XVI desde donde se extendió a todo el mundo.

El fabricar insecticida con tabaco se conoce desde hace siglos, utilizándose para ello los desperdicios de la elaboración de puros y cigarrillos de las tabaqueras, aunque hoy día se puede comprar en polvo que se comercializa para uso en agricultura por sus efectos insecticida, fungicida y fertilizante, totalmente orgánico; pero si disponemos de espacio en nuestro huerto, lo mejor es plantar algunas matas para disponer de materia prima para hacerlo, aunque la legislación española penaliza la manufactura del tabaco para la realización de cigarrillos, puros y picaduras.

Una vez que hayamos recolectado y secado las hojas, ya podemos empezar a hacer el preparado. Hay múltiples formas de hacerlo, pero la base es el tabaco y agua, lo que difiere es el tiempo que se deja macerar las hojas, pues hay quien lo deja una noche, tres días y otros varios meses, así que os contaré el que yo he realizado y probado, siendo efectivo y radical contra pulgones y orugas, que son las únicas plagas en la que lo he podido probar de momento.

Primero troceo las hojas de tabaco todo lo que puedo, sin llegar a exageraciones, simplemente con los dedos las voy partiendo. La cantidad ha sido de 100 gramos de hojas secas para 10 litros de agua, dejándolo macerar durante varios días, meneándola diariamente igual que los preparados de ortigas.

Pasados seis días, he visto un asentamiento de pulgones negros en las primeras alcachofas del año, así que procedí a fumigar con mi macerado de tabaco, el cual filtré antes de llenar un pulverizador, y rocié durante dos segundo sobre la colonia de pulgones, no sobre toda la planta, solo en el foco. En principio no pasó nada, así que lo dejé estar con intención de mirarlo al día siguiente.
A las 24 horas miré la base de la alcachofa donde estaban los pulgones y vi que no había quedado ninguno; habían desaparecido totalmente.
Dos días después una alcachofa de otra planta fue atacada por pulgones negros, con lo que volví a realizar igual operación, siendo el resultado el mismo que la primera vez, quedando demostrado la efectividad del macerado de tabaco contra los pulgones. También lo he probado sobre gusanos de la mariposa de col que han atacado mis plantes de kale, funcionando también, aunque tuve que realizar fumigación dos días seguidos.
Para guardar este preparado, lo colaremos y guardaremos en un bidón o botellas en lugar muy fresco y oscuro, así podremos usarlo durante varias semanas.
Si se quiere implementar el poder del preparado, se puede añadir jabón potásico.

Hay quien dice que este preparado es tóxico para humanos por estar compuesto por un alcaloide como es la nicotina, y he de decir que se deben tomar precauciones tanto para prepararlo como a la hora de fumigarlo, así que no está de más que usemos guantes y mascarillas para estas labores, y dejar un plazo de seguridad de 4 o 5 días entre la aplicación sobre la planta y la recolección. Al ser un producto totalmente orgánico su degradación es muy rápida y no deja residuos de ningún tipo.
Cuando cultivamos tabaco en nuestro huerto, las hojas de la planta exudan una sustancia pegajosa a la cual quedarán adheridas muchos insectos pequeños, sobre todo moscas blancas, así que nos ayuda a combatir plagas también durante su crecimiento.

Para terminar deciros que hacer esta infusión con cigarrillos (o colillas) no es un método orgánico puesto que tienen un montón de productos añadidos para dar aromas, sabores y dios sabe que más, que no son muy naturales, así que os sugiero que sólo lo hagáis con tabaco natural.

Bueno amig@s, aquí tenéis otro método para combatir plagas sin tener que utilizar productos químicos de síntesis, la única pega es que tendréis que cultivar algunas matas de tabaco en vuestros huertos, pero os aseguro que merece la pena hacerlo por lo bonitas y espectaculares que se llegan a poner.


Espero que os sirva y hasta siempre compañer@s.


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jueves, 5 de marzo de 2020

Cultivo de col rizada.

 CULTIVO DE COL RIZADA o KALE





     Amigos y amigas, vamos con una nueva entrada, en esta ocasión sobre el cultivo de la col rizada, más conocida por tod@s como "kale" que es la traducción en inglés de esta planta, y puesta muy de moda como un superalimento hace unos años por la publicista norteamericana Oberon Sinclair y cantantes, actores y actrices de Hollywood.

La col rizada o col crespa (brassica oleracea convar. acephala var. sabellica) es del género de las Brassicas, como las coliflores, coles, brócoli, coles chinas, mostaza, nabos, berzas, etc., y existen variedades con hojas lisas, rizadas, lanceadas, rojas, verdes, amarillas, azules, etc., y se emplean en alimentación humana, del ganado y como plantas ornamentales.
Es una planta de porte bajo, no superando los 40 ó 50 cms. normalmente.

Su origen puede ser europeo, como la mayoría de coles silvestres, posiblemente de la zona mediterránea, pues hay constancia de que en el antiguo Egipto las cultivaban para consumo, asimismo griegos y romanos las consumían y recomendaban para sanar algunas enfermedades; pero fue en la Edad Media cuando se extendió su consumo entre campesinos y gente humilde, no siendo del agrado de las "clases altas".

Para empezar diremos que la col rizada es un cultivo de invierno pues puede soportar temperaturas bajas, no gustándole para nada el calor, por lo que en esta zona sur de la Península se suelen plantar en otoño-invierno, aunque en zonas más frías se plantan a finales de invierno para cultivo de primavera.
Dado que en esta época las temperaturas son bajas, la exposición del cultivo debe ser a pleno sol.

El terreno idóneo para el cultivo de esta planta debe ser fresco, suelto, profundo y fértil por lo que deberemos agregar con antelación abono orgánico como estiércol o compost, pues necesita nutrientes para crecer bien, como todas las brassicas; además deberá drenar bien y el pH idóneo está comprendido entre 5,5 y 6,5, así evitaremos carencias nutricionales y algunas enfermedades.
No es recomendable cultivarlas donde las temporadas pasadas hayamos sembrado alguna variedad de brassica. 

El riego deberá ser regular para mantener siempre el sustrato con algo de humedad pues transpiran mucho por la cantidad de hojas que posee, pero dado que las sembramos en época de lluvias y poca intensidad solar esto no será un problema.

Suelo hacer los semilleros de esta y otras variedades de coles sobre mediados de septiembre, cuando las temperaturas comienzan a bajar por aquí, enterrando de forma superficial las semillas y manteniéndolo húmedo. Germinan rápidamente, así que para finales de octubre tienen un tamaño adecuado para pasarlas al lugar definitivo.
No suelen encontrarse plantones de col rizada en el mercado por lo que hacer un semillero es prácticamente obligatorio.

Dependiendo del tipo de riego que se utilice, podremos hacer unos caballones si vamos a regar llenando los surcos, o no los haremos si el riego es por goteo. Enterraremos las plantitas hasta las primeras hojas, dejando un marco de plantación aproximado de 60x60 cms., luego regaremos para favorecer el asentamiento de las plantas.

Las labores que deberemos practicarles durante su desarrollo serán la escarda de malas hierbas, la retirada de hojas amarillas y enfermas, y el control de plagas o enfermedades, siendo estas las siguientes:
    • Plagas.- Orugas de la col, pulgón ceniciento de las brassicas, mosca de la col, minadores y pulguillas de la col.
    • Enfermedades.- Las principales pueden ser la hernia de la col, mildiu y alternaria.

En unos 3 o 4 meses podemos empezar a recolectar la col rizada, de forma que empezaremos por cortar o tronchar las hojas desde abajo hacia arriba, dejando las más altas sin recoger para que la planta siga desarrollándose y echando nuevas.
Las hojas deben tener un color intenso y cuanto más pequeñas son más tiernas y con sabor más suave.
Se conservan bien durante varios días en el frigorífico.

En cocina, hay muchas formas de preparar la col rizada, desde cocidas y refritas, hasta en ensaladas y en batidos (los famosos smoothies), pero lo más importante es la cantidad de vitaminas y minerales que nos aporta su ingesta.

  • Vitaminas C (4 veces más que espinacas y naranjas).
  • Vitamina K1 (previene problemas cardiacos y osteoporosis).
  • Vitamina A (posee betacarotenos que el organismo convierte en esta vitamina).
  • Calcio (salud de los huesos y ayuda en el crecimiento de los niños).
  • Magnesio (ayuda a combatir la diabetes y problemas cardiacos).
  • Potasio (reduce presión sanguínea y el riesgo de sufrir enfermedades del corazón).
  • Es rica en luteína y zeaxantina (nutrientes que previenen el deterioro de la vista).
  • Poder antioxidante (contiene betacaroteno, flavonoides y polifenoles que evitan el daño oxidativo de las células).
  • Ayuda a reducir el colesterol.
  • Es baja en calorías y es muy saciante y depurativa, por lo que ayuda en dietas para bajar peso.
  • Propiedades antiinflamatorias (rica en ácidos grasos omega-3 que ayudan a luchar contra artritis, asma y enfermedades autoinmunes). (1)
Hay personas para las que el consumo de la col rizada no está muy recomendado, como pueden ser las que padezcan de colon irritable, si se toman anticoagulantes o se tienen problemas de tiroides, y también deberemos de tener cuidado con no rebasar el consumo diario de potasio.

smoothie de kale

Bueno, más no se puede pedir a una planta, así que está bien el llamarla "superalimento", aunque creo que lo ideal sería alternarla y consumir otras variedades de esta gran familia que son las brassicas, tan beneficiosas para el ser humano. 

Espero que esta entrada os sirva para apreciar este gran cultivo y os ayude a realizarlo en vuestros huertos, que además de una enorme cantidad de beneficios al cuerpo os hará sentir bien al cultivarla, verla crecer y contemplar sus bellas hojas rizadas.

Hasta pronto compañer@s y sed felices.

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jueves, 13 de febrero de 2020

Cultivo de canonigos.

CULTIVO

 DE 

CANÓNIGOS





     Hola de nuevo amig@s. En esta entrada quiero hablaros del cultivo de los canónigos o también llamado hierba de los canónigos; planta más nutritiva que la lechuga, y aunque no está muy extendido hoy en día entre los hortelanos tuvo mucho auge hasta el siglo XIX, cuando fue desbancado por algunos tipos de lechugas de invierno, sin embargo en la actualidad está siendo de nuevo cultivada como verdura para gourmets.

Esta planta cuyo nombre científico es Valerianella locusta, es de la familia de las Valerianáceas, anual y de pequeño porte, que se encontraba silvestre en zonas templadas de Europa, Asia y el Cáucaso, aunque hoy en día está extendida por todo el hemisferio norte templado.

Dependiendo de las especies, la altura puede variar de entre 15 y 30 cm., cuyas hojas crecen en rosetas, color desde el verde claro al oscuro intenso, con formas lanceadas o redondeadas, y flores pequeñas de color azul claro hasta blanco.

Para su cultivo, esta planta no necesita un suelo muy exigente, aunque el idóneo es uno arenoso limoso, con algo de materia orgánica añadida a algún cultivo precedente, porque no necesita mucho abono. Es necesario que drene bien pero que no quede seco.

El clima es fundamental en este cultivo, pues es una planta que gusta de humedad y temperaturas muy suaves, no tolerando ni la sequía ni el calor, que la hará espigarse y emitir el tallo floral. Por tanto deberemos de cultivarla a partir del otoño, por lo menos por aquí en Cádiz, cuando comienza el tiempo a estar más húmedo y fresco, llegando a tolerar temperaturas de algunos grados bajo cero. La exposición por tanto deberá ser a pleno sol si los plantamos en esta época, aunque las cultivan bajo malla de sombreo en algunas zonas menos fría.
Las temperaturas durante la siembra realizada este año han estado comprendidas entre unos 10ºC de mínima y unos 18ºC de máxima durante el día, con alguna semana con unos grados más bajos, y las plantas crecieron perfectamente y a buen ritmo.

La siembra se suele realizar a boleo o a chorrillo, no enterrando mucho las semillas, pero luego tendremos que efectuar un aclareo de plantas, una vez que germinen, para dejar una distancia de unos 15 centímetros entre ellas. Yo he realizado un semillero y luego las he trasplantado al lugar definitivo, sobre pequeños caballones para realizar riego sin mojar la planta, y no he tenido ningún tipo de problemas, por lo que recomiendo hacerlo así para pequeñas siembras, obviando por tanto el aclareo.
Es conveniente tener en remojo las semillas 48 horas antes de ponerlas en tierra, a fin de favorecer la germinación.

En cuanto a los riegos, es una planta con poco desarrollo radicular por lo que necesita bastante humedad en el suelo, pero que nunca quede encharcado, aunque al estar cultivada en otoño-invierno, no tendremos que efectuarle muchas irrigaciones si llueve con regularidad, pero como dije arriba, nunca debe quedar el suelo seco, asi que deberemos estar muy atentos a esta circunstancia caso de falta de lluvias.

Una de las principales labores que deberemos realizar a nuestro cultivo de canónigos es la eliminación de malas hierbas, pues al ser de bajo porte quedarían cubiertas enseguida, no tolerando para nada la competencia de éstas. El mejor método para realizar esta operación es quitarlas con los dedos para no desmenuzar la costra superior de tierra para que quede intacta y por tanto con menos humedad, así evitaremos enfermedades en tallo y hojas.

Al ser una planta muy rústica, no suele tener prácticamente ningún tipo de enfermedad o plaga, aunque un exceso de humedad puede provocar pudrición del tallo, y también pueden atacarla la roya o el oídio
Si todo va correctamente, podremos empezar a recolectar canónigos a partir de 90 días, dependiendo de variedades y climatología, pero si queremos, desde 50 o 60 días podremos ir recolectando hojas poco a poco, o las pequeñas plantitas cortando el tallo por su base. Dado que es una planta que aguanta muy poco, deberemos ir recolectándola a medida que las vayamos consumiendo, y guardándolas en el frigorífico lo antes posible pues pierden su frescor y tersura en un par de días.

Una vez que comiencen el proceso de floración, esta planta deja de ser comestible, pero si queremos conseguir nuevas semillas, bastará con seguir cultivando unas cuantas plantas hasta la primavera, y sobre el mes de marzo/abril emitirá el tallo floral.

Los canónigos tienen un sabor delicado y su olor es ligeramente ácido. Su principal consumo es en fresco, normalmente en multitud de tipos de ensaladas, aunque también se preparan sopas y caldos, tortillas, arroces, pastas y zumos vegetales.  

foto de la web
foto de la web
Es poco calórico y aporta vitaminas A, C, B6, B9, E y minerales como el yodo, hierro, potasio y selenio, además de ácidos grasos omega-3 y beta-carotenos. Es depurativo de la sangre, facilita la digestión y ayuda a combatir la anemia, mejora la visión nocturna, el cabello, las uñas, es relajante del sistema nervioso, etc.

Como veis amig@s, esta pequeña planta nos puede aportar muchos beneficios a la salud si la consumimos de forma regular, siendo muy fácil su cultivo en cualquier pequeño rincón de nuestro huerto sin darnos muchos problemas, por lo que os animo a plantarlos, y veréis como disfrutáis de tan simple y rústica verdura.

Un abrazo y hasta la próxima. 

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martes, 28 de enero de 2020

El abono verde.

EL ABONO VERDE




     Saludos amig@s y compañer@s. Hoy vamos a tratar en esta nueva entrada sobre una manera de abonar o enriquecer con nutrientes a nuestros suelos de cultivos, de una de las formas más naturales y beneficiosas de entre las que podemos contar para este fin, y es el llamado abono verde.

Esta práctica usada desde hace miles de años consiste en imitar a la naturaleza, dejando sobre la superficie del suelo los restos de plantas muertas para que se degraden y aporten sus elementos químicos una vez que se han descompuesto, así como mejorando las condiciones físicas, químicas y biológicas del mismo.

Además de proporcionar al suelo nutrientes, algunas de las plantas que se emplean en el abono verde, como la mostaza blanca y otras brassicas, tienen la propiedad de segregar, a través de sus raíces y por descomposición de la planta, cantidades muy importantes de "glucosilonatos", que son compuestos azufrados, y al incorporarlos al terreno dan lugar a sustancias tóxicas para algunas especies de nemátodos y otros insectos, así como para ciertos tipos de "malas hierbas" (alelopatía negativa) y patógenos del suelo, eliminándolos o limitando su desarrollo.

También las leguminosas, que tienen la propiedad de fijar nitrógeno atmosférico al suelo gracias a los nódulos en sus raíces que producen las bacterias rizobios, que habitan en la tierra de la mayoría de los huertos y campos.

Para hacer el abono verde se emplean plantas de crecimiento rápido para que no ocupen el terreno de siembra durante mucho tiempo, que produzcan mucha biomasa y que su cultivo no provoque grandes gastos económicos ni de agua; siendo las principales especies de plantas que se emplean para ello las leguminosas, gramíneas y brassicas (crucíferas), y es muy recomendable la mezcla de semillas de dos o tres especies distintas pues así unas aportarán nitrógeno, otras mucha biomasa, otras subirán a la superficie minerales desde la parte más profunda del suelo, y otras producirán sustancias que son perjudiciales para la germinación de semillas y el crecimiento de algunas malas hierbas, etc.

Algunos ejemplos de las principales plantas que podemos emplear son:
  • leguminosas: lupinos, vezas, trébol blanco, habas, guisantes, vicia, soja, esparceta, zulla, pasto de Sudán, almorta, etc.
  • gramíneas: avenas, centenos, cebadas, ray-grass, etc.
  • brassicas: mostaza blanca, nabos, colza, jaramago, etc. 
  • otras especies: trigo sarraceno, girasol, consuelda rusa, sorgo, etc.
Los beneficios para el suelo de nuestros huertos gracias a la realización de la siembra de estas plantas son:
  • Incremento de la actividad microbiana del suelo que se encargan de la mineralización de la materia orgánica.
  • Favorece la actividad de bacterias y hongos, que descomponen la celulosa.
  • Aumento de materia orgánica en el suelo.
  • Aumento de nutrientes asimilables para las plantas.
  • Mejora la estructura del suelo y su capacidad de retención de agua.
  • Disminuye el calentamiento del suelo y por tanto la evaporación de agua.
  • Cobertura vegetal que protege de la erosión del suelo, de los rayos solares, del viento y de lluvias intensas.
  • Disminuye la formación de costra superficial en el suelo.
  • Disminuye la proliferación de malas hierbas por sombreamiento.
  • Recupera suelos degradados.
  • Captación de nutrientes de capas profundas del suelo, llevándolas a la superficie en su biomasa.
  • Suministra refugio para la fauna silvestre.
  • Algunas plantas sirven de "cultivo trampa" para atraer insectos donde depositan sus huevos en lugar de hacerlo en nuestros cultivos.
Orugas de la col atacando a mostaza blanca

En clima mediterráneo, normalmente la época más propicia para hacer siembra de abono verde es en otoño, con las primeras lluvias, para incorporar la biomasa al suelo a finales de invierno o principios de primavera, aunque también en zonas de regadío y con un pequeño aporte de agua se pueden sembrar en primavera-verano cuando el terreno está sin cultivar. 

Para la siembra de semillas de estas plantas, deberemos hacer una labor superficial del terreno y a continuación las esparciremos a voleo, para luego enterrarlas someramente, a fin de protegerlas de pájaros y hormigas.
Con objeto de facilitar la rápida germinación de las semillas, el suelo deberá tener una buena humedad, por lo que caso de falta de lluvias, deberemos regar y mantenerlo húmedo.

Una vez que germinan, prácticamente no tendremos que hacer nada más, puesto que no necesitan ni de riego, ni de escardas, ni de abonos. Las dejaremos crecer hasta que tengan una altura adecuada, siendo el mejor momento para segarlas la apertura de las primeras flores, pero cuidado de que no maduren sus semillas para que no se conviertan en plantas adventicias. 
Para la siega podemos emplear una máquina desbrozadora, o una cortacésped que las dejará picadas sobre el terreno.

Cuando tengamos las plantas cortadas deberemos dejarlas en la superficie durante al menos 7 días para que la oxidación de la biomasa sea efectiva gracias al aire y la humedad (descomposición aeróbica). Luego podremos enterrarlas de forma superficial donde hay mayor actividad biológica, a no más de 10 ó 15 centímetros, para que se complete este proceso. Si lo que queremos es proteger el suelo de una fuerte insolación o erosión, segaremos y dejaremos los restos en la superficie donde formará una capa de humus que irá enriqueciendo el suelo por lixiviación, siendo esta forma la más adecuada para cultivos de frutales y agricultura extensiva.

Se estima en un mínimo de 90 días el tiempo necesario para completar el proceso de descomposición y disponer de los nutrientes para nuevos cultivos.

Bueno amig@s, para terminar diré que esta práctica de abonar la tierra es la más ecológica y natural que existe, mejorando el suelo de cultivo en muchos aspectos y además es una fuente independiente de abono con un gasto económico muy reducido, así que os animo a realizarlo en todo tipo de suelos, huertos y campos de labor.


Hasta pronto compañer@s y sed felices

🌻  🌽  🌿  🍀  🐌  🐛  🐜  🐝  🐞

jueves, 9 de enero de 2020

El PH del suelo de nuestros huertos.

EL PH DE LOS SUELOS DE CULTIVO





     Estimad@s amig@s y compañer@s, en esta entrada vamos a hablar del pH del suelo, que aunque la mayoría de nosotros no le prestamos mucha atención a la hora de sembrar, es algo muy importante para el buen desarrollo de nuestros cultivos, pues no todas las plantas son iguales en el requerimiento de un suelo más o menos ácido o alcalino.

Una definición técnica seria: "El pH es una variable química que nos permite medir el grado de acidez de una sustancia", pero para adaptarlo a nuestra actividad podríamos decir que el pH es la medida de la acidez o alcalinidad de un suelo de cultivo, y se usa una escala que va desde el 0 al 14; siendo 0 el más ácido y 14 el más alcalino.

El pH es un factor decisivo en los suelos para el crecimiento de plantas pues afecta a la disponibilidad de nutrientes, a la absorción de estos, a un posible aumento de toxicidad por parte de algunos elementos, también afecta a la estructura del suelo, y a los procesos biológicos que se producen en él, como la vida bacteriana y de invertebrados que lo habitan.

Como hemos dicho, la escala va del 0 al 14, siendo 7 un suelo neutro, pero el pH óptimo para la mayoría de los cultivos sería el comprendido entre 6,5 y 7 de esta escala, porque en este rango los nutrientes como el Nitrógeno, Fósforo y Potasio son más fáciles de asimilar por las plantas, así como el Calcio, Magnesio y Azufre, sin embargo algunos micronutrientes necesitan un poco más de acidez para su asimilación por las plantas, como el Hierro, Manganeso, Boro, Cobre y Zinc, siendo el Molibdeno la excepción, necesitando más alcalinidad.


Ahora vamos a ver como medir el pH del suelo de nuestro huerto, y para ello hay varias formas de hacerlo, como recoger una muestra y mandarla a analizar, usar jugo de col lombarda, medidor electrónico, o el que creo que es muy rápido y sencillo de utilizar, que es el papel tornasol, además es muy económico y nos servirá para muchas mediciones.

Empezaremos haciendo un pequeño hoyo de unos 20 centímetros de profundidad y cogeremos una muestra de tierra (lo que cabe en un puño) que echaremos en un recipiente limpio (p.e. media botella de plástico de refresco), y a continuación añadiremos agua destilada en la misma cantidad, más o menos, y removeremos durante un buen rato. Lo dejaremos reposar durante al menos una hora, luego cogeremos una tira de unos 4 ó 5 cms. de papel tornasol y lo introduciremos unos segundos hasta la mitad en el agua con la tierra. El papel habrá cambiado de color, y lo compararemos con la escala que trae, y así sabremos con seguridad el pH que tenemos en el suelo de nuestro huerto.

Si nuestro pH está comprendido entre 6 y 7 de la escala, tendremos un suelo óptimo para el correcto desarrollo de las plantas, pero si nos marca por debajo de 5,5 o por encima de 8, entonces tendremos problemas con muchos cultivos, y la mejor solución es corregirlo e intentar llevarlo al rango de óptimo. Para corregir el pH, tanto para bajarlo como para subirlo, existen unas medidas o enmiendas que podemos realizar sin que nos suponga un desembolso grande de dinero.

Si tenemos un suelo alcalino (8 ó más), la mejor enmienda que podemos hacer es añadir estiércol u otra materia orgánica (turba, mantillo, acículas de pino, etc), aunque también podemos hacerlo con azufre, eso si, a largo plazo, empleándolo con moderación y poco a poco, y por supuesto haciendo nuevas mediciones de pH.

Para subir el pH o alcalinizarlo porque es ácido (5,5 ó menos), lo mejor y más barato será ir añadiéndole cal agrícola sobre suelo húmedo y hacer un laboreo para enterrarla a 15 cm., o también sirven  las cenizas de maderas, ramas de podas, malezas, etc., pero siempre poco a poco, e iremos haciendo nuevas mediciones del pH.

La mejor época para realizar estas enmiendas de suelo será en otoño cuando no tengamos ningún cultivo, y deberá transcurrir al menos un mes para poder plantar.

Hay que decir, que el el valor del pH de nuestros suelos no es siempre constante, y variarán a lo largo del año, dependiendo de distintos factores, como por ejemplo, si añadimos estiércol el pH bajará por los compuestos ácidos de la descomposición de la materia orgánica, aunque cuando finalice la mineralización de esta volverá a subir; o cuando llueve de una forma torrencial o muy seguida; por secreciones de sustancias ácidas producidas por las raíces de las plantas; por contaminación atmosférica que da lugar a lluvias ácidas, etc., por lo que es recomendable ir haciendo mediciones a lo largo del año.

En el siguiente cuadro podemos ver los valores deseables del pH para cada cultivo, y recordar siempre que un suelo puede tener un adecuado nivel de nutrientes, pero observarse un crecimiento de plantas limitado por tener un pH desfavorable.


Bueno amig@s, para terminar deciros que como habéis visto el pH influye mucho en la absorción de nutrientes de las plantas, así como en la actividad biológica del suelo, cosa que redunda aún más en el mejor desarrollo de ellas, por lo que es vital saber el pH que tenemos, hacer mediciones de forma regular para controlarlo, y variarlo si es preciso, evitando así un mal desarrollo en los cultivos de nuestro huerto.


Espero que os sirva, hasta pronto y sed felices.

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