
El Tomate
Hola compañer@s, vamos a hablar en esta ocasión de un gran cultivo del huerto ¡Don tomate!, otro de esos maravillosos frutos que trajimos de América, llamado allí Jitomate que traducido de la lengua Azteca significa "ombligo de agua gorda".
Para empezar os diré que es un cultivo que necesita temperaturas cálidas y aunque se puede dar en casi cualquier suelo, es mejor uno mullido y bien aireado con buen aporte de compost o estiércol muy descompuesto.
Otro asunto a tener en cuenta es la variedad que vamos a cultivar pues es una planta no muy fuerte para resistir el peso de los tomates, que la doblaran y terminaran en el suelo y tomate que toca el suelo terminará picado y pudriéndose, por eso hay que tutorarlos o encañarlos a mayor o menor altura.

Pongo las semillas a primeros de febrero en el semillero al aire libre.



Tal como las pongo en tierra les hago un riego de asentamiento a cada planta y las protejo con una botella de plástico cortada, tanto para el frío como el viento.
A partir de ahora hay que vigilar el riego de las tomateras pues necesitan agua para crecer, aunque cuando son todavía pequeñas hacerlas sufrir un poco para que desarrollen raíces.
Una vez que crezcan a buen ritmo y echen flores no dejar que la tierra se seque nunca, pero con cuidado, el exceso les perjudica mucho.

Mediante escarda voy quitando todas las malas hierbas que nacen en los pies de las tomateras, así evito competencia y posible transmisión de alguna enfermedad o plaga.
Otra cuestión muy importante es el pinzamiento de los brotes que salen en las axilas del tallo y las hojas, así sólo mantenemos un único tallo principal que será el que guiemos hacia arriba. Estos tallos secundario hay que eliminarlos si lo que queremos son buenos frutos, de los contrario obtendremos muchos tomates pero más pequeños.
Si se quiere se pueden dejar dos tallos principales y en algunas variedades como el sherry incluso más. Todo depende del tipo de tomate plantado y de los nutrientes de que dispone la planta.
La humedad ambiental muy alta (+70%) no es buena para la planta, pues estimula el desarrollo de enfermedades. Aunque los que plantamos tomates en exterior y encima tienes el mar a 1.500 metros en línea recta, poco podemos hacer para evitarla.



En cuanto a plagas y enfermedades, tenerlas las puede tener este cultivo, en mayor o menor medida, pero con ayuda de azufre espolvoreado en las matas podemos prevenir, disminuir o eliminar los efectos de algunas:
- Mildiu.- Manchas amarillas en hojas que se volverán marrones y secan las hojas. Quitar y quemar hojas o planta muy atacada.
- Alternaria.- Manchas circulares marrones que pueden secar la mata. Este hongo se produce por calor y humedad.
- Antracnosis.- Manchas marrones circulares en frutos. También producido por el calor y la humedad.
- Marchitez.- Hongos que infectan las plantas, empieza amarilleando las hojas inferiores y continua hacia arriba hasta dejar toda la planta amarilla. Pudre los frutos.
- Virus producidos por insectos chupadores.
- Gusano del tomate, orugas de polillas, gusanos del suelo, minadores, etc.
- Pulgones, arañas rojas, trips, mosca blanca, etc.
También es común la podredumbre apical en la parte inferior del tomate por falta de calcio o el rajado por el aporte de agua después de una prolongada falta de ella, que aunque afean el tomate se pueden consumir.
Como veis amig@s el cultivo del tomate da un poco de trabajo, pero os aseguro que compensa porque con unas cuantas matas tendréis para regalar y sobre todo con olor y sabor espectacular, para realizar todo tipo de platos como salmorejos, fritos, sopa de tomate, ensaladas, gazpachos, etc., que tan ricos están cuando hace calor, como en esta tierra del sur.
Hasta la próxima y salud a tod@s.
P.D. Como habréis adivinado a estas alturas todavía no tengo tomates de este año para mostraros, pero lo haré, prometido.