lunes, 18 de marzo de 2019

Jabón potásico como insecticida.

JABÓN POTÁSICO COMO INSECTICIDA EN EL HUERTO







     Estimad@s compañer@s, traigo en esta entrada una solución muy efectiva contra algunos de los insectos más dañinos para los cultivos y plantas que tenemos en nuestros huertos, que ahora al arranque de la primavera comenzarán a aparecer. Esta maravilla es nada más que jabón potásico diluido en agua, aunque puede haber algunas variantes donde se le añade vinagre o alcohol.

Aunque he visto por ahí, sobre todo en vídeos, que utilizan todo tipo de jabones y hasta detergentes de lavado de ropa o vajillas, no es para nada de lo que os quiero hablar. Se trata de jabones hechos con aceites naturales, sin que para ello intervenga la química de síntesis en el proceso de su fabricación, sin colorantes, blanqueantes, ni perfumes.

Estos jabones se fabrican a base de hidróxido de potasio (o potasa cáustica, que es un producto que se obtiene por hidrólisis de cloruro de potasa), aceites vegetales, como pueden ser de oliva, girasol, coco, etc. y agua. 

Los jabones potásicos podemos comprarlos en algunos supermercados o tiendas de productos de limpieza, o lo podemos fabricar nosotros mismos comprando potasa cáustica  (que no sosa cáustica) que diluiremos en agua y luego iremos añadiéndole aceite vegetal en chorrito fino hasta que se produce la saponificación; pero aunque no es difícil de realizar si que hay que ponerle ganas y tiempo para realizar bien la mezcla o no saldrá.

Pues una vez que tengamos el jabón potásico procederemos a realizar el preparado mezclando unos 20 gramos máximo de jabón (una cucharada rasa) por cada litro de agua. Como el jabón no se diluye inmediatamente, lo mejor es echarlo en unos litros de agua caliente, así se disuelve más rápidamente y luego completar con el resto de agua. Yo echo el jabón en agua fría y al día siguiente está totalmente disuelto.
Cuando tengamos la mezcla lista ya podemos pasarla a nuestro pulverizador y procederemos a fumigar a los insectos que están atacando a las plantas, rociando bien por todas partes, sobretodo en el envés de las hojas y los brotes nuevos, pero no sobre las flores. Esta operación en mejor realizarla por la tarde poco antes de la caída del sol, así permanecerá más tiempo en la planta, sin secarse, y será más efectivo.

Este preparado está indicado para combatir plagas como las del pulgón, mosca blanca, cochinillas, trips y araña roja, pues el jabón potásico reblandece el exoesqueleto (o dermatoesqueleto) de estos insectos, los debilita, los asfixia y terminan muriendo. El problema es que es un insecticida de contacto, así los individuos que no impregnemos permanecerán vivos y reproduciéndose, por lo que tendremos que estar atentos a los pocos días y si aparecen volver a fumigarlos.
Mi experiencia con los pulgones que atacaban todos los años a las alcachofas ha sido espectacular, pues antes a mitad de cosecha siempre se infestaban de pulgones y tenía que tirar muchas, y ahora con un poco de vigilancia y jabón las tengo "casi" libres de ellos.

Deciros que esta mezcla se puede guardar durante algún tiempo pues tarda en perder sus propiedades. Yo hago una buena cantidad en un bidón y de ahí voy sacando cada vez que lo necesito.

También existen en el mercado preparados de jabón potásico listos para añadir al agua por si no queremos entretenernos  en hacerlo nosotros mismo.

Bueno amig@s, como veis es una solución barata, rápida y eficaz contra algunas de las plagas que atacan a nuestros queridos cultivos, y que a la vez no contamina ni deja residuos en el medio ambiente pues se degrada con rapidez, y no nos olvidemos que proviene del potasio, el segundo en importancia de los macronutrientes despues del nitrógeno, y necesario para el crecimiento y reproducción de las plantas, por lo que una vez que degrada puede ser absorbido por ellas. Así que os animo a utilizarlo en lugar de preparados químicos que son peligrosos también para nuestra salud. 


Hasta pronto y sed felices.

🐞    🐝    🌳    🌲    🐜    🐛


domingo, 3 de marzo de 2019

Carlos Linneo.

Carl von Linné




“Nomina si nescis, perit et cognitio rerum”. 
(Si ignoras el nombre de las cosas, desaparece también lo que sabes de ellas) 
Carlos Linneo.


     Hola compañer@s y amig@s. Creo que no debería de haber ningún lugar donde se traten las plantas, ya sean decorativas como comestibles, que no hiciera mención, recuerdo y enaltecimiento de Carlos Linneo, un gran hombre que le puso nombre y apellidos al reino vegetal, aunque también lo hizo a mi querido reino animal, con la creación de la nomenclatura binomial, para así, de forma sencilla, diferenciar a todas y cada una de las diferentes plantas que viven o vivieron alguna vez sobre la Tierra.

Este gran hombre nació en Rashult (sur de Suecia) el 23 de mayo de 1707. Era hijo de un pastor luterano muy aficionado de la jardinería, y ya a los 17 años Linneo muestra una gran atracción por la botánica. Gracias a la influencia del Dr. Rothman, médico de la ciudad, realizó estudios de medicina y ciencias naturales, ingresando a los 20 años en la Universidad de Lund y más tarde en la Universidad de Uppsala. 
Como su familia no disponía de grandes recursos, fue el teólogo Olaf Celsius quien lo apoyó económicamente para que acabara sus estudios, dada su valía y la propuesta que planteó para la identificación y clasificación de pistilos y estambres de las flores.

En 1730, ya como encargado del Jardín Botánico de la Universidad de Uppsala, enriqueció este con nuevas especies, gracias a las expediciones realizadas a Laponia y Suecia central en posteriores años, siendo para los médicos de aquella época esencial el conocimiento de plantas medicinales para preparar medicamentos. 
A causa de estas expediciones, no logró su título en medicina hasta el año 1735 en Harderwijk (Holanda).
Por aquel entonces, publicó su primera obra "Systema Naturae", compuesta por 7 volúmenes. Una de las más importante de entre sus obras.
En 1736, realizó dos nuevas obras, "Fundamentos Botánicos" y "Biblioteca Botánica".
En 1738, viajó a Inglaterra donde publica una nueva obra "Genera Plantarum".

Viaja a París donde conoce a los hermanos botánicos Bernard y Antoine de Jussieu. Siendo Bernard profesor de botánica en los Jardines Reales y miembro de la Academia de Ciencias y de la Real Sociedad de Francia, las más importantes corporaciones científicas del país. 
Bernard Jussieu desarrolla un nuevo sistema de clasificación  de las plantas basándose en su morfología y no solamente en la de sus órganos reproductores.

De vuelta a su país, tiene que abrir un consultorio médico debido a sus pocos recursos económicos; posteriormente trabajará para la Marina como médico.
En 1739 contrae matrimonio con Sara Moracea, con la que tendría varios hijos.
En 1741, es nombrado profesor en la facultad de medicina de Uppsala, donde impartirá clases de botánica, reforma el jardín botánico y organiza el museo de historia natural.
Fue ese año cuando por primera vez emplea los nombres compuestos por dos palabras, la primera en latín, en su libro "Olandska och Gotlandska resa" (Viaje a Oland y Gotland).

En 1751 publicó "Philosophia Botanic", que contiene un estudio completo del sistema de taxonomía que había utilizado en sus anteriores trabajos. 

Fue en el año 1753 cuando publicó su libro "Species Plantarum", donde describía en dos volúmenes unas 7.300 especies, siendo aceptado por la comunidad científica mundial como el comienzo de la nomenclatura botánica moderna. 

Fue nombrado Caballero de la Orden de la Estrella Polar, por el rey sueco Adolfo Federico, por todos las aportaciones realizadas a la ciencia, siendo el primer civil en estar en posesión de dicha distinción.

Murió en Hammarby (Suecia) el 10 de enero de 1778 y enterrado en Uppsala el 22 de enero.

Toda la colección completa de sus obras fue adquirida por el inglés James Edward Smith (botánico, médico, zoólogo), compuesta por 14.000 plantas, 158 peces, 3.198 insectos, 1.564 conchas, unas 3.000 cartas y 1.600 libros; fundando unos años más tarde la Linnean Society of London. 

La nomenclatura binomial creada por Linneo, sigue actualmente en vigor, con algunas variaciones, basándose principalmente en los siguiente puntos:
  • A cada especie biológica se le debe asignar un nombre científico, el cual será único y universal, no podrán existir dos especies con el mismo nombre por semejantes que sean.
  • Cuando una especie reciba dos o más nombres científicos asignados por distintos investigadores, se respetará el más antiguo.
  • Los organismos deben nombrarse con dos palabras en latín, esto se denomina nomenclatura binomial o binaria. La primera designa el género que es un nivel de clasificación más general que la especie, y la segunda nombra la especie.
  • El nombre del género se deberá escribir con mayúscula inicial y el que se refiere a la especie, con letras minúsculas. Ambos nombres se escribirán con letra cursiva o subrayados.

Fue el primero en poner un nombre binomial a los seres humanos, emparentándolos con los primates sin él pretenderlo, porque creía fielmente que todos los seres de la Tierra fueron creados por Dios individualmente y que eran inmutables, pero sus ideas llevaban implícitamente el evolucionismo, siendo más tarde Charles Darwin quién partiendo de la base de la taxonomía de Linneo formuló la Teoría de la Evolución.

Bueno amig@s, espero no haberos aburrido demasiado con esta entrada, pero tenía que hacerla en honor y recuerdo al gran Carlos Linneo por habernos facilitado a todos el poder clasificar y sobre todo diferenciar unas plantas de otras.


Hasta pronto compañer@s

"Dios creó, Linneo ordenó"


🌼 🌿 🍄 🍇 🍊 🐜 🐤 🐞 🐄 🐌 🐵

lunes, 18 de febrero de 2019

La Valeriana.

LA  VALERIANA






¡¡Hola amig@s!! 

     Hoy vamos a tratar en esta entrada de una planta medicinal muy utilizada desde hace milenios por el hombre, y que yo un día planté en mi huerto por curiosidad, hace ya varios años. La he extraido de su ubicación y quería enseñárosla y hablar de las magníficas propiedades de esta maravilla de la naturaleza que es la "valeriana" o como la catalogó el gran Carlos Linneo "valeriana officinalis" (ya sabéis que lo de officinalis es por ser "utilizada en farmacia").

Es una planta herbácea, vivaz y con tallo recto y hueco, que puede llegar a medir más de un metro y medio de alto. Hojas partidas en hojuelas puntiagudas y delgadas, algo vellosas; flores blancas o rojizas, y con rizomas marrones y muchas raicillas blancuzcas que es lo que se utiliza en medicina una vez secas, aunque estas tiene un olor algo desagradable durante la desecación. Existen unas 250 variedades distribuidas por todo el planeta.

Pues haciendo un poco de historia, vemos que esta planta fue empleada en la antigüedad, entre otros, por el médico y botánico griego Dioscóride (siglo I), donde la describe en su libro "De Materia Médica", utilizándola contra la epilepsia. También la emplearon Plinio el Viejo y Galeno.
Durante la II Guerra Mundial se utilizó mucho esta planta para calmar la  tensión nerviosa que sufrían las personas a causa de los bombardeos.
Ha sido muy reemplazada por ansiolíticos y tranquilizantes recetados por la medicina moderna, pero sigue estando vigente para todas aquellas personas que no gustan de ingerir tantos fármacos; siendo actualmente el tranquilizante sin prescripción médica más vendido en Europa.

Para que esta planta medre bien en nuestros huertos y jardines hay que plantarla en un lugar fresco pero que reciba bastante luz. En cuanto a temperaturas tiene un abanico de resistencia comprendido entre -9 y 45º centígrados.
La humedad es muy importante en esta planta, por lo tanto vigilaremos que no quede nunca seco el sustrato, pudiendo incluso resistir una gran humedad en el suelo durante muchos días, si está bien establecida.

Se adapta a todo tipo de suelos, aunque prefiere uno profundo para que sus raíces crezcan sin dificultad. Antes de la primavera agrego un poco de estiércol o compost a su alrededor para abonar la tierra y nada más.
Podemos reproducirla por semillas, pero también por sus estolones, que es la forma más fácil y rápida para recolectar sus raíces. Dejaremos una distancia entre plantas de unos 40 cm. y 70 entre hileras.
Durante el cultivo en mi huerto, la única plaga que he visto han sido pulgones, que resolví rápidamente con unas fumigaciones de jabón potásico.

Para desecar las raíces sacaremos con cuidado la planta ayudados de una azada o pala para no partirlas. Esta operación la realizaremos a principio de otoño normalmente o antes del principio de primavera, pero siempre a partir del segundo año de plantación. Se limpian y se ponen a secar colgando la planta a la sombra y en un lugar ventilado, a temperatura ambiente, durante unos 10 días.
Una vez secos los rizomas, estolones y raíces, procederemos a trocearlos y/o molerlos, guardándolos a continuación en un frasco cerrado y protegido de la luz.

Como veis, es una planta que requiere pocos cuidados y trabajo una vez que esté bien establecida en nuestro huerto o jardín, exceptuando en verano que hay que regarla con regularidad para que no sufra estrés hídrico o seque.

Ahora vamos a ver para que se ha empleado esta planta como medicamento, que aunque principalmente sirva como calmante y relajante, tiene otras aplicaciones:
  • Sedante: Es un sedante natural para tratar estados de nerviosismo, así como estrés. 
  • Hipnótico: Recomendada para combatir el insomnio, mejorando la calidad del sueño.
  • Calmante: Se recomienda para calmar fuertes dolores de cabeza, cefaleas, palpitaciones, etc.
  • Hipotensor: Ayuda a estabilizar el ritmo cardiaco.
  • Laxante.
  • Trastornos estomacales: Recomendada para tratar diferentes tipos de cólicos estomacales y diarreas.
  • Inflamaciones y heridas superficiales: En forma de compresa sobre la piel o zona inflamada.

Esta planta no presenta ninguna toxicidad si la consumimos en su estado natural y no la tomamos durante muchos días seguidos. No está recomendado su consumo para personas que padezcan gastritis, colon irritable, úlceras, etc. No se recomienda para embarazadas, durante la lactancia y niños pequeños, al no estar totalmente estudiado sus efectos en ell@s. 
No conducir o manejar maquinaria después de una toma; ni consumirla si se ha ingerido bebidas alcohólicas.

Para tomar esta maravillosa planta, o mejor dicho sus raíces, lo más natural y recomendable es en infusión, aunque también se consume en polvo, maceración, cocimiento, gotas o cápsulas. 
A continuación vemos como hacer preparados con valeriana:
    Infusión de valeriana.
  • Infusión: Infusionar en medio litro de agua al punto de ebullición una cucharada de rizomas/raíces, dejar reposar 10 minutos, colar, endulzar y tomar no más de tres tazas al día.
  • Maceración: Se toma una cucharada de rizomas secos y se macera durante 12 horas en un vaso de agua. Se toman 2 vasos de esta maceración al día.
  • Polvo: Se cogen los rizomas de la valeriana secos y se trituran hasta obtener un polvo fino. Tomar de 1 a 10 gramos al día, distribuyendolos en dosis a lo largo del día.
Está comprobado que el consumo de la valeriana es muy seguro, incluso en sobredosis los efectos pasan rápido, pero no me canso de decir que ante cualquier duda sobre la ingesta de una planta medicinal es mejor no tomarla o consultar con un especialista.

Bien amig@s, aunque esta no es una planta específica para el huerto orgánico, si que es bueno conocer el potencial de cada planta, para que nos sirve y en que podemos utilizarla, porque aunque no usemos sus raíces para hacer infusiones si que queda bonita cuando florece, que no es poco.

Hasta pronto y un fuerte abrazo compañer@s


🌾  🌿  🌹  🌼  🌺




lunes, 4 de febrero de 2019

Utilizaciòn de leche como fungicida.

UTILIZACIÓN DE LECHE COMO FUNGICIDA




¡¡¡ Hola querid@s amig@s !!!

     Hoy vamos a tratar de un tema que a todos los que nos dedicamos a cultivar huertos o plantas ornamentales, tanto en campo como en casa, nos preocupa, y son las enfermedades fúngicas, muy extendidas por todas partes, pero que en mi zona costera gaditana, dada su alta humedad ambiental y temperaturas se acentúan estas enfermedades, y como no utilizo productos químicos para combatirlas, hay que recurrir a otros que sean compatibles con los cultivos orgánicos o ecológicos; siendo uno de estos biofungicidas la leche, que según estudios realizados en Brasil y Francia dan un resultado igual o superior al de un fungicida clásico contra el oídio. (1)

A nuestras plantas cultivadas, y a las silvestres también, las atacan multitud de hongos que les producen diversas lesiones y manchas en hojas, tallos, raíces y frutos. Estas lesiones hace que se pierdan sobre todo hojas, lo que  dificulta el proceso de la fotosíntesis y por tanto el desarrollo de la planta, disminuyendo su calidad y productividad.


Existen muchas enfermedades producidas por hongos, como el mildiu, la roya, el oídio, botrytis, etc., etc., que en los huertos orgánicos se combaten con productos como el azufre, el caldo bordelés, sulfato de cobre, oxicloruro de cobre, etc., aunque estos dejan residuos en la tierra, pero también podemos utilizar algo tan sencillo y al alcance de todos como es la leche, pero preferiblemente la semidesnatada o desnatada, porque la grasa no nos sirve para nada en este caso.

La leche posee, entre otros, ácido láctico que es lo que nos interesa para acabar con los hongos, que también tiene poder antimicrobiano, por lo que es un buen desinfectante, produciendo un ambiente poco propicio para el desarrollo de algunos tipos de hongos. Además la leche tiene sales ricas en potasio y fosfatos que estimulan la resistencia de la planta frente al hongo.

Normalmente, la mezcla de leche y agua se realiza al 10 ó 20 por ciento, es decir un litro de leche y nueve de agua sería al 10% y dos de leche y 8 de agua si fuera al 20%. Aunque he leído por ahí que los llegan a mezclar hasta al 50%, cosa que me parece un poco exagerada y puede afectar a las plantas e incluso al suelo. 
Añadiremos, si se quiere, un 1% de aceite vegetal o una cucharada de jabón potásico por cada 10 litros de mezcla, que facilitará la adhesión a la planta.
También se le puede añadir una cucharada de bicarbonato sódico por cada litro de leche, por su acción desinfectante y también antifúngica, aunque como una sal que es, un exceso de este puede dañar las plantas.
Una variante a este biopreparado realizado por Robert Mottin (1) es la de añadir un litro de purín fermentado de cola de caballo, en la mezcla al 20%.


Cuando tengamos bien mezclado los productos en nuestra bomba-mochila de asperjar nos aseguraremos muy bien que no quede sin mojar todas las partes de la planta, tanto el haz como el envés de las hojas, así como el tallo. Huelga decir, que es conveniente quitar todas las hojas muy infestadas por los hongos.

Una vez terminada la fumigación no se debe guardar el sobrante de este preparado para otro día, pues pierde rápidamente las propiedades que posee. Cada vez que queramos fumigar deberemos hacer nueva mezcla.

Deciros que las fumigaciones con leche son más efectivas contra hongos ectoparásitos como el oídio, aunque ayudan en la lucha contra los endoparásitos como el mildiu, y darán mejor resultado si las hacemos en los primeros estadios de la enfermedad y luego seguimos realizándolo de forma preventiva cada 15 días.

Bueno compañer@s, como veis es un preparado fácil de elaborar y de emplear en nuestros huertos. Espero y deseo que utilicéis preparados naturales para combatir los hongos que atacan a los cultivos en lugar de productos químicos, así tod@s nos sentiremos mejor y  los seres vivos de la Tierra nos lo agradecerán.



Hasta pronto y abrazos para tod@s


🐌 🐟 🐞 🐝 🐜 🐛 🐤 🐸





(1) * Wagner Bettiol. Instituto Nacional de investigación agrícola brasileño (EMBRAPA).

      * Robert Mottin. ex-Asesor agricultura ecológica en Francia.


martes, 22 de enero de 2019

Desinfección de semillas.

DESINFECCIÓN DE SEMILLAS






¡¡ Hola mis querid@s amig@s !! 

     Hasta ahora habíamos visto en anteriores entradas cómo conseguir semillas de nuestros diferentes cultivos y posterior almacenamiento, pero no habíamos hablado de algo que puede terminar con nuestro cultivo poco después de sembrar y germinar las semillas o durante el crecimiento de las plantas, y son las enfermedades debido a hongos y otros patógenos que vienen fijados en las mismas.

De forma industrial, algunas empresas que comercializan las semillas tratan a muchas de ellas con productos químicos y otros medios para desinfectarlas, pero que a los que tenemos un huerto orgánico, no termina de gustarnos o simplemente no las utilizamos.

Dado que las semillas que hemos guardado con tanto esmero y cariño, pueden estar contagiadas por algún patógeno, y no queremos que nuestros cultivos lo padezca, deberemos de desinfectarlas antes de guardarlas para futuras siembras. Para efectuar esta desinfección tenemos dos métodos muy sencillos y al alcance de tod@s, y estos son:  con agua caliente  a una temperatura determinada, o con lejía (cloro); pero no podemos sumergirlas y listo, deberemos proceder de las siguiente forma:

Método con agua caliente.

  1. Deberemos introducir las semillas en algún tipo de contenedor, como pueden ser: una gasa, una bola de infusión, una criba, cedazo, etc., pero debemos tener presente que las semillas tienen que quedar sumergidas en el agua.
  2. Ponemos a calentar dos recipientes, uno a 37º C. y otro a 50º C. (no todas las semillas hay que tratarlas a esta última temperatura. Ver tabla).
  3. Primero sumergimos para atemperar las semillas en el recipiente a 37º C. y las dejaremos ahí por un período de 10 minutos. Esta temperatura y tiempo es preceptivo para todas las semillas por igual.
  4. Una vez pasado los 10 minutos las sacamos e introducimos rápidamente en el otro recipiente que tendrá la temperatura recomendada en la tabla para cada semilla, y las dejaremos ahí los minutos que igualmente figuran en la tabla.
  5. Una vez pasado los minutos, las sacamos y meteremos en agua fría, o bajo el chorro de un grifo, durante 5 minutos.                                            
  6. Las sacamos del agua y listo, ya las pondremos a secar y una vez que estén bien secas procederemos a guardarlas de la forma que acostumbremos, bolsitas plásticas, sobres de papel, etc., en un lugar fresco y sin luz.

Como veis es un método muy fácil para dejar a nuestras semillas bien desinfectadas de bacterias y hongos externos, o sea, pegados en la cascara o testa que envuelve al embrión. 



Método con lejía (cloro). Esta forma de desinfectar nuestras semillas es igual de fácil y más rápido que el de agua caliente, y procederemos de la siguiente manera:

  1. En un recipiente pondremos y mezclaremos en proporción de una parte de lejía doméstica y cuatro de agua, o sea 1/5 de lejía y 4/5 de agua.
  2. Metemos las semillas en el contenedor y las sumergimos en esta disolución durante 1 minutos, agitándolas un poco.
  3. Las retiramos y metemos en agua fría o bajo el chorro de un grifo durante 5 minutos.
  4. Sacamos y ponemos a secar las semillas, para guardarlas posteriormente como acostumbremos a hacerlo.

Hay que tener en cuenta varias indicaciones para no perder las semillas, o mejor dicho, para que sigan siendo fértiles y viables para futuros cultivos:
  • No efectuar estos métodos a semillas viejas.
  • Las semillas no pueden estar apretadas en el contenedor, para que el agua circule bien entre ellas.
  • Respetar temperaturas y tiempos para cada especie de semilla.
  • No emplear el método de agua caliente con las cucurbitáceas, exceptuando al pepino.
  • No realizar los dos tratamientos a las mismas semillas.
  • La lejía (doméstica) no debe tener colorantes ni perfumes.
  • Es recomendable efectuar pruebas de germinación antes y después del tratamiento para ver la diferencia en porcentaje de germinación, que debe ser muy baja (sobre el 5%).
  • Al efectuarles estos tratamientos, las semillas pueden tardar un poco más en germinar.
  • El uso incorrecto e inexacto de los métodos de desinfección pueden acarrear la muerte de las semillas, por lo que cada uno debe ser consciente de realizar, o no, estos tratamientos.

Listo amig@s, como veis son dos métodos muy sencillos de realizar y de muy bajo coste, para dejar desinfectadas a las semillas que con tanto cuidado recolectamos de nuestros cultivos del huerto.

A continuación os dejo una tabla con los tiempos en minutos y las temperaturas en grados centígrados necesarios para desinfectar cada tipo de semilla. 


TABLA DE TIEMPOS Y GRADOS CENTÍGRADOS PARA DESINFECCIÓN DE SEMILLAS CON AGUA CALIENTE.
Semillas
Tiempo min.
Grados
Repollo
25
50
Coliflor
20
50
Brócoli
25
50
Coles de Bruselas
25
50
Berza
20
50
Col China
20
50
Apio
25
50
Zanahoria
20
50
Col rizada
20
50
Berenjena
25
50
Ajo
20
49
Lechuga
30
48
Mostaza, berro, rábano
15
50
Menta
10
44
Cebolla
60
46
Pimiento
30
51
Colza
20
50
Espinaca
25
50
Tomate
25
50
Nabo
20
50
Pepino *
20
50



* Otras cucurbitáceas podrían dañarse al tratarlas con agua caliente. Deben desinfectarse con lejía.


Bueno, espero que os guste y sirva esta entrada y hasta pronto compañer@s


🌻 🌻 🌻 🌻 🌻  😎  🌼 🌼 🌼 🌼 🌼






Ref. Datos extraídos de hoja informativa elaborada como parte del proyecto de Buenas Prácticas Agrícolas de LSU AgCenter, financiado por el Departamento de Agricultura y Silvicultura de Luisiana. USA. y vídeo sobre el tema realizado por la Universidad del Estado de Ohio (College of de Food, Agricultural, and Environmental Sciences).