CULTIVO ORGÁNICO DEL CEBOLLINO
Hola de nuevo amig@s. Vamos a ver una nueva entrada sobre el cultivo en orgánico que realizo en mi huerto de una de las llamadas finas hierbas, y que tod@s conocemos por cebollino, cuyo nombre científico es Allium schoenoprasum, pero que no tenemos que confundir con los plantones de cebollas que por aquí en mi zona los llaman así también.
Esta planta es de la familia Liliáceas y género Allium, como ajo, cebolla, puerro, etc., es plurianual, hojas finas, verdes y puntiagudas, de hasta 60 cm., y con un pequeñito y fusiforme bulbo; es originaria de la zona Rusa de Siberia y Canadá. Ha sido recolectada y consumida por los humanos desde hace miles de años, aunque no se tiene constancia de su cultivo hasta el siglo XVI, alcanzando su mayor fama en el siglo XIX, sobre todo en la cocina francesa.
Pero vamos a lo que nos gusta e interesa, que es su cultivo, por lo que para empezar diré que se puede cultivar en distintos tipos de suelo, pero el que más le gusta es uno franco y con humedad, que drene muy bien, siendo el rango de pH el comprendido entre 6 y 7.

La exposición del cultivo es soleado, aunque tolera un poco de sombra, siendo la temperatura idónea entre los 18 y 24 grados centígrados. Las temperaturas bajas ralentizan el crecimiento.
En cuanto a los riegos, es algo a tener muy en cuenta, pues dado su pobre desarrollo radicular y poco profundo, es necesario mantener el suelo en un estado óptimo de humedad con riego regulares, sobre todo cuando hay vientos fuertes y comiencen a subir las temperaturas, pero no tolera los encharcamientos.



La labor principal que deberemos realizar durante todo el cultivo del cebollino es la eliminación manual de malas hierbas, para evitar que estas cubran las plantas y las ahoguen y también les puedan transmitir enfermedades.
La inflorescencia se producirá en la primavera del segundo año, formándose un tallo floral terminado en un capullito que al abrir dejará a la vista una pequeña y bonita flor de color malva, que al secar dará un fruto donde aloja varias semillas.
La inflorescencia se producirá en la primavera del segundo año, formándose un tallo floral terminado en un capullito que al abrir dejará a la vista una pequeña y bonita flor de color malva, que al secar dará un fruto donde aloja varias semillas.


Al ser una planta que tendremos en el mismo lugar durante unos años, hay que abonarla periódicamente, por lo que después del corte haremos una escarificación del suelo y añadiremos sobre la superficie una capa fina de compost, humus de lombriz, estiércol muy pasado, etc., etc.
![]() |
Botrytis |
Las enfermedades principales que pueden atacar al cebollino son las mismas que en cebollas, puerros, ajos, etc., fundamentalmente producidas por hongos, como moho gris, pudrición blanca, mildiu, manchas púrpuras y manchas foliares, etc., que podemos combatir utilizando preparados de cola de caballo, leche, etc., o también oxicloruro de cobre.
Las plagas más importantes pueden ser: trips, áfidos, ácaros, larvas de dípteros y minadores, para los que podremos utilizar productos caseros como preparados de jabón potásico, de tabaco, etc., o neem.
También es susceptible a algunos patógenos del suelo, como zoosporas, nemátodos y alguna larva de insectos como la gallinita ciega, por lo que es muy conveniente utilizar sustratos nuevos y limpios.

El consumo de esta planta nos aportará muchos beneficios a nuestra salud, siendo rica en vitaminas A, C y K, y minerales como azufre y hierro, principalmente. Es especialmente bueno para el sistema digestivo, la circulación sanguínea y mejora el apetito.
Bien amig@s, hasta aquí por hoy sobre el cultivo del cebollino tanto si lo realizamos en campo o en macetas en nuestras casas, fácil de realizar y que da muy poco trabajo una vez que lo tenemos asentado en el lugar definitivo, y que sin duda disfrutaréis de su cultivo, así como de su agradable sabor durante meses.
Que os vaya bien y hasta pronto.
🍀 🍀 🍀 🐔 🍀 🍀 🍀